OPINIÓN Javier Fernández Arribas
Tanteos
El último combate ha comenzado con movimientos de tanteo. También con algún golpe por sorpresa para comprobar la capacidad de reacción del oponente. El desgaste por ambas partes se presume muy elevado. La información se utiliza como una de las armas más efectivas por cada bando, con el doble objetivo de intentar engañar o al menos confundir al enemigo y también para demostrar a sus ciudadanos que las cosas les van bien y que la victoria final va a ser suya. El gran drama es que en esta batalla de Bagdad, que va a decidir el destino de la guerra, sólo puede haber un vencedor, y ése papel está destinado de antemano a los anglo-americanos. La cuestión radica en que esa victoria pueda estar ahogada en sangre con lo que se considerará más una masacre que un digno éxito militar ya sabido por la notable superioridad añadida. El otro gran inconveniente para considerar positivamente el desenlace final es que el Gobierno de Bush depende del futuro que tenga el presidente iraquí, Sadam Husein, sus dos hijos y sus principales colaboradores, y por tanto, responsables directos de las atrocidades que se le atribuyen al régimen. Localizar a Sadam es un trabajo reservado para especialistas, soldados de élite norteamericanos que llevan meses entrenándose para esta especial responsabilidad. Si el líder iraquí se encuentra escondido en el principal búnker de Bagdad su arresto será muy complicado, por mucho que todas las eventualidades estén previstas. Una vez más, la realidad hará saltar por los aires todos los planes. Aunque sí es cierto que las previsiones sobre las defensas preparadas por los iraquíes en los suburbios de Bagdad responden a los vaticinios más propagandísticos de los aliados. Los carros de combate y las piezas de artillería se encontraban emplazadas en calles pequeñas, entre viviendas civiles. Las imágenes que nos han mostrado hasta ahora las televisiones norteamericanas y británicas demuestran la precisión de los aviones a la hora de destruir los antiguos blindados iraquíes sin afectar demasiado a las viviendas. La toma de Bagdad no ha hecho más que comenzar y los primeros tanteos ya han provocado las primeras bajas pero también han proporcionado algunas claves para atacantes y defensores. Recordar que