«No se puede continuar con esa tragedia y este horror que se está produciendo en Irak» Trinidad Jiménez Tony Blair y George Bush se reúnen hoy en Londres
La reconstrucción de Irak costará 100.000 millones de dólares a los aliados
El presidente de EE.UU., George W. Bush, cuyo Gobierno está dividido sobre cuántos y quién
Un soldado británico observa a un soldado iraquí muerto en Basora
La cumbre que este lunes comienza en Belfast será un nuevo intento del primer ministro británico, Tony Blair, para que el presidente de EE.UU., George W. Bush, decida implicar de lleno a la ONU en la reconstrucción de Irak. Bush y Blair se reúnen hoy y el martes en Irlanda del Norte, mientras las tropas anglo-estadounidenses prosiguen su avance en Irak. Por primera vez desde que se inició la guerra, ambos se reúnen en el terreno del dirigente británico, quien apuesta por una rápida implicación de la ONU en la formación del futuro Gobierno iraquí que, en último término, legitime la intervención bélica. Esta nueva cumbre se celebra después de la reunión de las Azores del 16 de marzo, que supuso el fin de una salida diplomática al conflicto, y de la reunión de Camp David, los días 26 y 27, cuando ya estaba en marcha la invasión del país árabe. Bush llega a Irlanda del Norte cuando su Gobierno todavía no ha decidido qué papel tendrá la ONU en la reconstrucción de Irak, pues el ala dura formada por los «halcones» del Pentágono es reacia a volver a otorgarle un papel protagonista. Mientras el Pentágono quiere un Gobierno transitorio iraquí formado por exiliados, el secretario de Estado, Colin Powell, apuesta por una autoridad conformada por iraquíes del interior del país y por implicar a la ONU nada más concluir la guerra. Mínimo, 25.000 millones Los cálculos del coste de la reconstrucción de Irak -país que ha tenido dos guerras importantes desde 1980 y ha estado sometido a un embargo económico desde 1990- van desde los 25.000 a los 100.000 millones de dólares e incluyen proyectos de puertos, carreteras, comunicaciones y explotación petrolera. Blair sabe que si eso no ocurre tendrá más problemas con las bases laboristas y tiene previsto hablar con el secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, antes de la cumbre del Ulster. «Lo que es crucial es que la ONU se encargue una vez esté solucionado Gobierno provisional. Eso es vital para nosotros y para el conjunto de la UE», ha señalado el ministro británico para Asuntos Europeos, Peter Hain. Gobierno funcionando Según publica el semanario The Observer, Washington quiere poner en marcha el nuevo Gobierno transitorio para Irak este mismo martes, a pesar de la guerra. Además de analizar las operaciones militares y qué ocurrirá con Irak cuando desaparezca el régimen de Sadam Huseín, los otros dos asuntos a debate en Belfast son los procesos de paz para Irlanda del Norte y Oriente Medio. Muchos analistas británicos opinan que la visita relámpago de Bush es una concesión a su gran aliado, que durante meses se ha enfrentado a la opinión pública de su país a causa de su apoyo incondicional a Washington. Blair y Bush quieren dar un empujón al proceso de paz en Irlanda del Norte en momentos críticos, pues se agota el tiempo para devolver la autonomía a las instituciones norirlandesas.