Rato pide al PP que haga una campaña electoral próxima a los problemas de la gente de la calle
Mientras José María Aznar se ocupa de la política internacional y de situar a España en el lugar que cree que le corresponde en el mundo, el vicepresidente segundo, Rodrigo Rato, intenta presentar al PP como un partido cercano a la calle y a los problemas de los ciudadanos. «Somos el partido de la gente», dijo este martes en el discurso inaugural de unas jornadas con las que el Gobierno quiere rentabilizar su gestión y lanzar así la campaña electoral para los comicios municipales y autonómicos del 25 de mayo. El final de la guerra de Irak ha llegado como agua de mayo al Partido Popular porque puede hablar del futuro, de los asuntos de la vida diaria de los españoles y dejar de lado la política internacional y la posición del Gobierno durante los últimos meses. Uno de los delfines del PP, Rodrigo Rato, tiene claro que ése es el camino para ganar las elecciones. Consciente de que el apoyo político a la ofensiva bélica y a las posiciones de Estados Unidos ha perjudicado seriamente a su partido, el vicesecretario y ministro de Economía reconoció que «este primer trimestre político de 2003 será muy difícil que se nos olvide». «Ha sido intenso y tenso», admitió. «No se quejará nadie de falta de emociones»«, bromeó pero no habló en ningún momento de los resultados de la crisis. El vicesecretario del PP prefiere dejar de lado el discurso de agravios que el presidente de su partido suele reprochar a la oposición. No quiso hablar de los enfrentamientos políticos recientes y se concentró en la exaltación de los méritos de cohesión, fortaleza y solidaridad interna demostrada por su partido en momentos difíciles. »Muchos piensan: vaya seis meses lleváis. Y no les falta razón«, comentó en un tono irónico que no abandonó a lo largo de su intervención. Rato está convencido de que la única receta para ganar las elecciones es ofrecer a los ciudadanos facilidades para que puedan vivir mejor, superen las dificultades y prospere su vida y el bienestar de sus familias. Por eso, siempre que ve a su partido en dificultades - como las que atravesó con la crisis del Prestige, primero, y con la guerra, después - suele aconsejar una mayor proximidad a la base social que forma la mayoría electoral que los llevó al poder, mediante la aportación de medidas sociales y económicas. »La gente es nuestra gente y sus problemas son nuestros problemas«, les dijo ayer a sus compañeros del PP antes de animarles a trabajar »exclusivamente« para que la vida de los ciudadanos sea mejor. Seis meses En concreto, Rato aconseja »llevar a la campaña electoral el debate sobre la seguridad ciudadana« porque piensa que es una inquietud que comparten jóvenes y mayores, hombres y mujeres de las ciudades españolas. Además, también tiene confianza en que las medidas adoptadas por el PP con la aprobación de reformas legales -actualmente en tramitación en el Parlamento- serán bien acogidas por los españoles.