Los investigadores leoneses realizaron ya la primera fase del proyecto, la extracción del semen del tigre cautivo en el zoo de Valencia
Un equipo de Veterinaria inicia la fecundación pionera de una tigresa
El zoológico de Valencia espera la primera inseminación artificial de una tigresa en España que llevará a cab
Luis Anel dirige el equipo de investigación ligado a la Facultad de Veterinaria de la Universidad de León que ha iniciado el proyecto de inseminación de una tigresa blanca del zoo de Valencia. El proceso tiene esta vez una particularidad para el equipo de especialistas e investigadores de la universidad leonesa: el proceso la experiencia será pionera en España en este tipo de animales. «Hubo una experiencia en el zoo de Lisboa, pero en España será el primero», matiza el director de este grupo multidisciplinar que será pionero entre los investigadores españoles que aborda la inseminación artificial con una hembra de una pareja de tigres. La hembra, Violeta, fue bautizada así por los responsables del zoológico valenciano donde se encuentra esta tigresa, la primera que se someterá a la recepción de gametos masculinos en el país. Esa será la segunda fase, aún en proceso de preparación, dedicada a finalizar con éxito el proceso de fecundación. La primera fase se inició con la extracción seminal al otro ejemplar felino macho que posee el zoo valenciano. Mercedes Álvarez, Vanesa García, Felipe Martínez, Nerea González, Francisco Nieto, Félix Martínez y Luis Anel completaron esta primera fase del proyecto. Anestesiar y preparar a Timonel, el macho de tigre cautivo en el zoo valenciano, para la extracción seminal mediante la aplicación de estímulos eléctricos (electroeyaculación). El mismo equipo procedió a evaluar la calidad del semen para determinar la calidad viabilidad de los espermatozoides antes de iniciar la congelación (de forma controlada hasta -100ºC) de la muestra extraída y previamente tratada con diluyentes especiales. Posteriormente se almacenan las dosis congeladas en nitrógeno líquido a -196ºC para garantizar su conservación en condiciones idóneas. «Fuimos a Valencia porque el zoo nos planteó la posibilidad de intentar el proceso de inseminación en esta pareja de felinos; contactaron con nosotros en una reunión de la Asociación Ibérica de Zoológicos (AIZA) a la que fuimos invitados a para realizar una ponencias sobre inseminación artificial a animales asilvestrados silvestres y de zoológico». Luis Anel se refiere siempre en primera persona del plural al grupo que dirige, «multidisciplinar» -matiza- y formado por investigadores que define como «extremadamente sacrificados y generosos en el trabajo». «Hay un problema en la reproducción del tigre en cautividad; ya que son animales poco sociales, más si están aislados, como la pareja que vamos a tratar de reproducir; si los juntan para el proceso de apareamiento se corre el riesgo de agresión lo que podría acarrear la muerte de uno o de hasta los dos felinos. Por eso los responsables del zoo se han decantado por la alternativa de la reproducción asistida», explica Anal. Timonel, el macho donante de semen, lleva un gen recesivo blanco y la que va a ser receptora del gameto, es blanca por llevar dos genes recesivos. Una rareza, según explicó el director del zoológico de Valencia, Ignacio Docavo. Si la inseminación artificial concluye con éxito existen un 50% de posibilidades de que se engendren tigres blancos. La primera parte del proceso, la obtención del semen, concluyó con éxito. Ahora, el equipo que dirige Luis Anel sopesará la forma de intentar la fecundación de la tigresa: inseminación laparoscópica o vaginal. La naturaleza de las hormonas «Ahora hay que estudiar el momento óptimo de aplicación del semen mediante la inseminación. Al iniciar la inseminación los espermatozoides deben de estar en el oviducto de la tigresa en el instante adecuado para que el óvulo que reciba el semen sea fecundado», indica. Para poder realizar con éxito la inseminación, es necesario provocar previamente la ovulación de la hembra y «las hormonas existentes en el mercado no son específicas de los felinos, por lo que la respuesta a las mismas es bastante incierta con hormonas específicas o no, para mitigar su reacción cuando se apliquen a felinos» explica el científico de Veterinaria. «Estamos concienciados de que es una cuestión de probabilidades; y obligados a apuntar que los hechos más relevantes son los que transcienden, pero detrás quedan una multitud de intentos fallidos, que si bien podrían tacharse de fracasos, constituyen el pan de cada día de los científicos las 50 veces anteriores de ensayos de procesos de inseminación». El logro de un cachorro, descendiente de dos felinos en cautividad, será pionero en España.