Los sindicatos de la Guardia Civil y la Policía defienden su unificación
El Sindicato Unificado de Policía (SUP) y la Asociación Unificada de Guardias Civiles (Augc), organizaciones mayoritarias en ambos cuerpos y que representan en conjunto a 47.000 agentes, defendieron ayer la unificación del Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil para mejorar su efectividad. Sus responsables rechazaron la postura del Gobierno, que sostiene que la unificación supondría «aniquilar» al instituto armado. Según sus tesis, el resultado del proceso sería el nacimiento de otro nuevo, desmilitarizado y más efectivo. La petición coincide con el anuncio del PSOE de que incluirá la unificación del mando de los dos cuerpos de seguridad estatales en su programa electoral. Estas antiguas reclamaciones de los sindicatos y asociaciones de policías centraron ayer el debate que siguió a la firma del protocolo de unidad de acción y colaboración por el secretario general del SUP, José Manuel Sánchez Fornet, y el presidente de la Augc, Fernando Carrillo Cordero. El dirigente del SUP aseguró que las bases de su sindicato «tienen aprobada la unificación de cuerpos desde hace meses» y que cuando ésta se produzca habrá una policía más eficaz, pues dispondrá de todas las bases de datos existentes sobre delincuencia y desaparecerán los episodios de descoordinación. Sánchez Fornet citó como ejemplo el vivido en España en los años 80, cuando el Gobierno unificó el Cuerpo Superior de Policía y la Policía Armada, que tenía carácter militar. De esa unión surgió el actual Cuerpo Nacional de Policía, que demostró ser más eficaz en contra el crimen y el terrorismo que sus antecesores. Como primer paso hacia la unión, Fernando Carrillo propuso «sacar a la Guardia Civil del control del Ministerio de Defensa» y que pase a depender al cien por cien de Interior, aunque conserve al principio su carácter militar y continúe con sus misiones de carácter humanitario en el exterior.