Los prometidos rompen la tradición y se regalan una alianza «moderna» y unos gemelos de oro y zafiros
Doña Letizia muestra su anillo de pedida a la prensa
La tradición no se cumplió. Letizia Ortiz no regaló a su prometido un reloj. Todo apuntaba a que la futura Princesa de Asturias quería sorprender y así fue. La periodista eligió unos gemelos en oro blanco con una piedra central, un zafiro azul talla cabujón. Unas piezas que son «muy elegantes y sobrias», según fuentes de la joyería Suárez, en donde fueron adquiridos. En el caso del regalo del Príncipe, la sortija elegida fue una alianza en oro blanco con diamantes talla baguette, aunque no lo compró él personalmente sino una persona de toda su confianza que la adquirió en la tienda que la joyería tiene en Barcelona. Diseño moderno Don Felipe describió la sortija de su prometida como una joya «con un diseño muy moderno». Pero hubo más regalos. El he-redero de la Corona obsequió a Letizia Ortiz, como es habitual en la Familia Real, con una joya herencia de los Borbones de la que sólo precisó que era de perlas y zafiros y que se trataba un collar. La periodista, que no quería ser menos, definió su otro regalo como «una joya literaria». Se trata de una edición de 1850 de un libro del periodista y escritor Mariano José de Larra titulado El doncel de Don Enrique el doliente . «Es una historia muy bonita que quería que él tuviera. Llevaba buscándola bastante tiempo y es una historia caballeresca del siglo XV», dijo Letizia Ortiz refiriéndose al libro. El libro relata una historia de amor entre dos príncipes. Pero el final no es precisamente feliz. Él muere y ella enloquece. Precisamente, durante la comparecencia ante los medios de comunicación la periodista destacó entre las cualidades que más le cautivaron de don Felipe su afán por la lectura.