Un grupo de expertos trata de esclarecer el fenómeno que no fue detectado por ningún radar
Los astrónomos achacan a un meteorito la lluvia de fuego que alertó a medio país
Queda descartado que el hecho se deba a la entrada de algún resto de satélite o de trasbordador espacial
La fragmentación de un meteorito, que podría pesar entre cincuenta y cien toneladas, se perfila como la causa más probable de la lluvia de fuego que en la tarde del domingo se percibió en los cielos de media España. Guardia Civil, bomberos y efectivos de Policía y Protección Civil se afanaban ayer en buscar restos del cuerpo celeste -que no de chatarra espacial- en una franja diagonal que cruzaba la península desde Galicia a Levante. Se concentraron en la frontera entre las provincias de Palencia y León. Ninguna instancia se ha pronunciado oficialmente, con todo, sobre la naturaleza del curioso fenómeno no detectado por ningún radar, que sembró alarma entre la población de media España y que tratará de esclarecer un grupo de expertos. Desde el Observatorio Astronómico Nacional (OAN) se va a coordinar la creación de este grupo científico de trabajo constituido con expertos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (Inta), museos de las Ciencias como del de Madrid o Castilla la Mancha y el propio OAN. Su primera labor será delimitar las zonas de búsqueda de restos y analizar después las muestras si es que son localizadas. El CSIC se limita a apuntar, de momento, que se trata de un «bólido», denominación genérica para cualquier objeto que colisione con la atmósfera y a su «fenómenos asociado». Advierte además que son «muy escasas» las posibilidades de hallar restos y que «no se puede hablar de caída meteórica» hasta que no se hallen evidencias «y se verifique la naturaleza extraterrestre de las muestras». El fenómeno cósmico se percibió con claridad entre las seis y las siete de la tarde del domingo en Baleares, Albacete, Valencia, Castellón, Madrid, León, Burgos, Palencia, Teruel, Lugo, Orense, Pontevedra y A Coruña. En todas esta provincias se sucedieron las llamadas a los servicios de emergencia y los testimonios que hablaban de bolas de fuego, estelas de humo y descomunales estruendos sobre el cielo. La mejor visualización del fenómeno cósmico se produjo en las provincias de Valladolid, Palencia, Burgos y León. Habitual La mayoría de los expertos consultados señalaban ayer que estas «bolas de fuego» o «bólidos» son un fenómeno cotidiano, difícil de percibir en horas diurnas y más perceptible y llamativo en las nocturnas. Se achacaba en casi todos los casos al posible choque con la atmósfera de un meteorito, quizá restos de la cola de un cometa y asteroide, y se descartaba que se hubiera producido por la entrada de «chatarra espacial», algún resto de satélite o de trasbordador espacial. El director del Observatorio Astronómico Nacional, Rafael Bachiller hablaba de restos de un meteorito como «la hipótesis más plausible» para explicar el fenómeno. Según este experto, las masa de la roca sideral tendría «varias decenas de toneladas» .