Guerra se fue a Asturias Dos Hermanas y León Llamazares: «El PP es el partido de la corrupción que usa el Estado para ser impune»
Gaspar Llamazares saluda a los asistentes al mitin ofrecido en el Palau de la Música de Valencia
Hace años que el tándem Felipe-Guerra no funciona. Había expectación por comprobar si Sevilla volvería a reunir a quienes durante años los fueron todo en el PSOE. Pero no, ni siquiera la llamada de la tierra rompió el hielo. Alfonso Guerra, número uno por la provincia sevillana en la lista al Congreso, no participó en el acto central en el que se volcaron los socialistas andaluces para arropar al nuevo líder. La versión oficial dice que Guerra tenía que atender otros compromisos electorales en Asturias. Lo cierto es que hay heridas abiertas en los años en los que tocó gobernar que todavía no están cicatrizadas. Falta por saber cuál de los dos prefirió no coincidir con el antiguo compañero. Curiosidades de la Historia que entran en campaña. Resulta que el pueblo sevillano de Dos Hermanas debe su nombre por dos mujeres nacidas en un pueblo de León que se lanzaron a la repoblación de Andalucía tras la Reconquista. La cosa estaba a huevo, y el alcalde de la localidad donde se celebró el mitin no dejó pasar la ocasión: «Desde aquí llevaremos en volandas a otro leonés a la reconquista de la Moncloa y de un Gobierno decente». El coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, denunció en Valencia que el PP es «el partido de la corrupción» y sostuvo que debería reemplazar su lema electoral, «juntos vamos a más», por el de «vamos a por más». El candidato de IU enumeró los casos en los que, a su juicio, los populares han incurrido en prácticas corruptas y se han aprovechado de su presencia en el Gobierno para «garantizarse la impunidad».IU escogió para su tercer acto de campaña una sala del Palau de la Música de Valencia con 500 butacas. El recinto, sin embargo, se quedó pequeña y otras 1.500 personas tuvieron que seguir el mitin a través de cuatro pantallas gigantes y monitores instalados en los pasillos del local. Ante un público entregado, Llamazares exhibió su discurso más agresivo, en un intento por romper la dolarización entre PP y PSOE y buscar un espacio propio en la campaña. Comenzó con la ironía a propósito del lema del PP, «Juntos vamos a más», y sugirió reemplazarlo por «vamos a por más». «Más empleo basura, reformas fiscales que benefician a los ricos y corrupción». Como ejemplos de esas supuestas irregularidades citó los casos Gescartera; Ercros, que afectó al ex ministro Josep Piqué; la denunciada compra de votos de Jaume Matas en Formentera; y los llamados casos Alierta y Fabra. El líder de IU destacó que el PP «ha utilizado al Estado para garantizarse la impunidad» en esos asuntos.