Zaplana asegura que el PP no colaborará «en ningún tipo de estrategia con los terroristas»
El PSOE insta a Batasuna a rechazar la violencia para entrar en política
Blanco no comparte la petición de Elorza de revisar la ilegalización de la coalición aberzale
Las explosiones en el refugio militar pirenaico afectaron a una puerta y al techo de la cocina
El PSOE advirtió ayer a la ilegalizada Batasuna de que el anuncio de su oferta de un «proceso de paz estable y duradera» no es suficiente para comenzar a dialogar porque el texto no hace referencia al rechazo de la violencia y, ni mucho menos, insta a ETA a abandonar las armas. También en el País Vasco, los partidos acogieron con cautela e incluso con rechazo la propuesta que la coalición aberzale Orain herria, orain bakea hará oficial hoy en San Sebastián. El secretario de Organización del PSOE, José Blanco, dejó ayer claro a Batasuna que su partido sólo entablará las negociaciones políticas anunciadas por los dirigentes de la formación aberzale si ésta condena la lucha armada de ETA. De esta forma ratifica las palabras de la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, que ya el viernes aseguró que el Ejecutivo mantendrá la actitud mantenida hasta ahora hacia la formación de la izquierda radical vasca. A su juicio, ha sido esa estrategia la que ha logrado el debilitamiento progresivo de la organización etarra y la que «ha abierto las puertas» a su derrota definitiva. «Mover ficha» La dirección del PSOE no comparte pues la petición de los tres destacados miembros del Partido Socialista de Euskadi -el alcalde de San Sebastián, Odón Elorza; la parlamentaria Gema Zabaleta y el concejal donostiarra Denios Itxaso- que el viernes solicitaron a través de una carta en un diario la revisión de la ilegalización de Batasuna y el acercamiento de los presos de ETA a cárceles del País Vasco. Como ya hizo De la Vega, Blanco advirtió de que la aplicación de las leyes no corresponde al Gobierno sino a los tribunales y dejó claro que aún considera acertada la decisión de proscribir a la organización radical. Con este razonamiento se dirigió a sus compañeros de partido, a los que instó a dirigirse a los aberzales si es que quieren que algo cambie y no al Gobierno. «Ahora -insisi-tió- es Batasuna quien debe mover ficha rechazando la violencia». Precisamente, las declaraciones de los dirigentes socialistas vas-cos sirvieron ayer al secretario de Comunicación del PP, Gabriel Elorriaga, para reprochar al PSOE sus contradicciones que provocan «dudas sobre la vigencia del Pacto Antiterrorista». Elorriaga, que rechazó de plano cualquier forma de diálogo con Batasuna, se quejó de las «dudas, globos sonda y propuestas contradictorias» de los socialistas ante la presentación del texto de la formación pro etarra. El portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Eduardo Zaplana, aseguró ayer en torno al anuncio de Batasuna que su partido no va a colaborar «en ningún tipo de estrategia con los terroristas, con los criminales, con los asesinos». Zaplana, consideró «temerario» y una «irresponsabilidad» que se dé marcha atrás en la prohibición de financiación de grupos ilegales y se abra un debate sobre la legalización de Batasuna, incluso si esta orga-nización anuncia que abandona las armas.