El líder de la oposición exige que se utilicen los instrumentos legales para frenar el proyecto
Zapatero hablará con Rajoy después de decirle a Ibarretxe que rechaza su plan
El presidente del Gobierno afirma que la iniciativa estatutaria es asunto del pasado
Foto de archivo de la reunión oficial en julio de Zapatero con Ibarretxe
José Luis Rodríguez Zapatero tiene intención de reunirse con el lendakari el próximo 7 ó 10 de enero en el palacio de La Moncloa y a continuación se entrevistará con el líder de la oposición, Mariano Rajoy. El presidente del Gobierno quiere comunicar en primer lugar al jefe del Ejecutivo vasco el rechazo a la propuesta de reforma estatutaria aprobada el jueves por el Parlamento de Vitoria. Una vez celebrado este encuentro, se verá con el presidente del PP para analizar qué pasos dar ante la iniciativa de la cámara vasca, aunque no parece que logren trenzar una respuesta común porque las ópticas del PSOE y del PP difieren cada día más. En un principio, Rodríguez Zapatero tenía previsto hablar por teléfono el próximo viernes con el lendakari para atender su petición de fijar una fecha para reunirse. El jefe del Ejecutivo, sin embargo, quiere celebrar el encuentro ese mismo día y si no es posible, el lunes 10 de enero. Fuentes gubernamentales señalaron que el día depende de la agenda de ambos. El jefe del Ejecutivo prefiere hablar antes con el lendakari que con el líder de la oposición porque quiere dejar claro a Ibarretxe que su rechazo a la propuesta de reforma estatutaria no forma parte de una estrategia común con el PP sino que es una postura del Gobierno que no responde a estrategias frentistas contra el nacionalismo vasco. Rodríguez Zapatero comunicará, según las fuentes consultadas, su desacuerdo con el proyecto porque vulnera los límites constitucionales y no se ha ceñido a los procedimientos de reforma del Estatuto de Gernika. Un plan del pasado El propio presidente del Gobierno manifestó en una entrevista este domingo que el plan Ibarretxe «no forma parte del futuro sino del pasado» con el agravante de contar con el apoyo de la ilegalizada Batasuna, un detalle que «no sólo no lo mejora sino todo lo contrario». El proyecto, afirmó en una entrevista en El Periódico de Catalunya , «no cabe en la Constitución» y es «un plan del pasado que debería haberse retirado». Malestar en el PP Se puede presumir que el encuentro de Rodríguez Zapatero con Ibarretxe causará malestar en las filas del Partido Popular ya que relega a su líder. Dirigentes populares, como la presidente del partido en el País Vasco, María San Gil, reclamaron al presidente del Gobierno no ya que reciba en primer lugar a Rajoy, sino que no acepte la presencia del lendakari en La Moncloa para tratar sobre su plan. Es bastante improbable que Rodríguez Zapatero y Rajoy coincidan en la estrategia a seguir porque el PSOE es partidario de permitir que la reforma estatutaria llegue al Congreso para «derrotar política y democráticamente» la iniciativa emanada del Parlamento vasco. El Partido Popular, por el contrario, apuesta por utilizar «todos los instrumentos que permite la legislación vigente para evitar que el plan Ibarretxe salga adelante», entre ellos el recurso ante el Tribunal Constitucional. Rajoy señaló este domingo en una entrevista en el diario ABC que el proyecto del Gobierno de Vitoria, apoyado por la ilegalizada Batasuna, es «el mayor desafío que se ha producido a la unidad nacional desde 1978». El líder opositor indicó que pedirá al jefe del Ejecutivo tres cosas: no negociar nada, recurrir ante el Constitucional y una respuesta firme que no deje margen a las ambigüedades. Rajoy denunció que lo que pretende Ibarretxe es «negociar de igual a igual con el Gobierno de España, la parte con el todo».