Rodríguez Zapatero quiere que la reducción de las ayudas sea «progresiva y equitativa»
España y Polonia polemizan sobre el reparto de los fondos estructurales
Belka dice que España es el «campeón del mundo» en recibir dinero comunitario
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El reparto de los fondos de la Unión Europea para el periodo 2006-2013 fue el asunto más espinoso en la agenda abordada por los jefes de los Ejecutivos de España y Polonia, José Luis Rodríguez Zapatero y Marek Belka, que en su encuentro ayer en Varsovia compartieron «la filosofía» y «el enfoque político» que deben tener la negociación de las perspectivas financieras de los 25 para el próximo septenio, pero no estuvieron de acuerdo en «los detalles» del reparto económico. El presidente español contrastó «la calidez» que tuvo la reunión con su homólogo polaco con «la fría temperatura» que asolaba las calles de Varsovia. Pero el comentario con afán de broma no pudo ocultar que hubo desavenencias de fondo en la segunda cumbre hispano-polaca celebrada este miércoles en la capital de Polonia. No hubo referencia alguna a Irak, pese a que España abandonó la división que comandaba Polonia en pleno conflicto bélico, pero no hizo falta porque el reparto de los fondos de la UE para los próximos siete años fue fuente más que suficiente para constatar la disparidad de criterios entre los dos países. Polonia, la gran beneficiada Los polacos se perfilan como uno de los grandes beneficiarios de la asignación de estos multimillonarios recursos económicos, en detrimento de España, que dejará de recibir buena parte de un dinero del que ha sido el principal destinatario antes de la ampliación de la UE a 25 miembros y con el que ha financiado en buena medida su desarrollo, por ejemplo, en infraestructuras. El ingreso al club comunitario de los países del este europeo mejoró la posición económica relativa de España, una circunstancia que le deja con peores bazas para negociar la asignación de los fondos que en su mayoría irán ahora a parar a los nuevos socios para impulsar la equiparación económica. Rodríguez Zapatero pidió que la reducción de los fondos para España sea «progresiva y equitativa» para que toda la Unión «comparta el esfuerzo» de la ampliación de 15 a 25. Belka, sin discrepar en público de la tesis de su invitado, se mostró dispuesto a que «cada uno ceda un poquito», pero «sin prorratear las limitaciones» porque supondría que «los países más pobres tendrían que pagar el precio de la ampliación». En todo caso, planteó que España, «campeón del mundo y de Europa» en beneficiarse del reparto hasta ahora, tiene que dejar, eso sí «poco a poco», de ser receptor neto del dinero comunitario. El primer ministro polaco concedió que hubo «una aproximación importante en el enfoque político» de las negociaciones para las perspectivas financieras 2006-2013, aunque persisten «las diferencias en los detalles». Rodríguez Zapatero, fiel a su estilo, señaló que «el espíritu debe ser el de llegar a un acuerdo» y se mostró «convencido» de que lo habrá. Fuentes de la delegación española, sin embargo, fueron más modestas y se limitaron a indicar que las coincidencias, por ahora, se limitan a «la filosofía» que debe tener la distribución de los recursos y nada más. Otro campo en el que tampoco hubo sintonía fue el de los inmigrantes polacos en España, unos 30.000 en situación regular, según el ministro de Trabajo, Jesús Caldera. Polonia quiere un apoyo irrestricto de España para que se levanten en 2006 las restricciones al movimiento migratorio de sus nativos en los países de la UE, pero Rodríguez Zapatero sólo ofreció buenas palabras: «España tiene receptividad y sensibilidad con las posiciones polacas». «España, campeón del mundo (en beneficiarse de las ayudas) debe dejar de ser el receptor del dinero comunitario » MAREK BELKA Primer ministro polaco