Los controles de uso del móvil en León serán en carretera y en diez municipios
La distracción es el principal factor de riesgo en la conducción, en concreto en León el año pasado supuso casi una tercera parte de los accidentes mortales que se registraron en la provincia.
Y el uso del teléfono móvil se considera, en el momento actual, uno de los factores que más distracciones provocan en la conducción. En España, se estima que en el 27% de accidentes con víctimas mortales la distracción pudo ser un factor desencadenante. «Conduciendo, las llamadas pueden costar vidas» es el eslogan elegido por la Dirección General de Tráfico para la campaña de controles con sanciones que pone en marcha desde mañana hasta el día 27 y que en León se desarrollará en carretera y en los diez municipios de más de cinco mil habitantes a los que Tráfico ha cursado invitación. «Conducir y hablar por teléfono al mismo tiempo, está demostrado que es una circunstancia que distrae la atención de la conducción, elevando, según diversos estudios, la posibilidad de sufrir o provocar un accidente cuatro veces», indica la campaña. Durante el año pasado se formularon 45.000 denuncias por este concepto, de las cuales un total de 1.310 se pusieron en la provincia de León, según datos de la Subdelegación del Gobierno. La sanción por hablar por el teléfono móvil conduciendo es de 90 euros, a pesar de que está tipificada como una falta leve en el Código de la Circulación. Según los estudios de que dispone Tráfico, un alto porcentaje de los conductores -entre un 30 y un 50%- no perciben la peligrosidad del móvil. Sin embargo, los expertos señalan que «tras un minuto y medio de hablar por el móvil (incluso con manos libres) el conductor no percibe el 40% de las señales, su velocidad media baja un 12%, el ritmo cardíaco se acelera bruscamente durante la llamada, y se tarda más en reaccionar». Algunos estudios consideran que su uso inadecuado puede ser tan peligroso como la conducción con exceso de alcohol. La campaña señala en la información divulgativa que el teléfono móvil es un instrumento útil, «aporta seguridad y protección», especialmente en caso de accidente, avería, atasco o cualquier otro incidente porque permite la rápida comunicación. En concreto, un estudio epidemiológico realizado en Toronto (Canadá) con 700 conductores involucrados en accidentes de tráfico se comprobó que el riesgo de sufrir accidente de tráfico cuando se usa teléfono móvil es cuatro veces mayor y, por otro lado, que este riesgo es equiparable en algunos casos a conducir con una tasa de alcohol en sangre de 1 gr./l. Concienciar a los peatones La campaña tiene un triple objetivo: disuadir a los usuarios de llamar o coger el móvil mientras conduce; desistir de realizar una llamada a quién se sabe que puede ir conduciendo y hacer comprender que, como peatones, «abstraídos en la conversación también caminamos ajenos a los riesgos viales», precisa el comunicado de la Dirección General de Tráfico.