«No me puedo arrepentir de lo que no he hecho»
Abú Dahdah concedía en mayo una entrevista en exclusiva a Diario de León a través de su abogado. Aislado día y noche en una angosta celda y con su sumario como único libro de cabecera, el hispano-sirio rechazaba cualquier vinculación con el terrorismo islamista. Éstas fueron algunas de sus respuestas. -¿Veremos algún día a un Imad Eddin Barakat arrepentido y asumiendo todo lo que se le imputa? -Lógicamente, no. No me puedo arrepentir de algo que no he hecho. Es curioso, pero en las acciones penales que se siguen en Estados Unidos por el 11-S jamás se ha hablado de mí. Y, sin embargo, aquí decidimos que soy autor de los atentados. -Si usted no encabezó la célula española de Al Qaida, como sostiene, ¿a quién atribuye los atentados del 11-S y del 11-M? -Nunca encabecé una célula de Al Qaida. Ya mucha gente, y con razón suficiente, se plantea si existe Al Qaida o si realmente es un invento de la propaganda americana. Es evidente que los autores inmediatos del 11-S están muertos y, en cuanto al 11-M, entiendo que podría atribuirse a la secta Takfir wal hijra (Anatema y Exilio), que es una especie de nihilismo al estilo ruso del siglo XIX. -Cuál es su mensaje para los que le creen y para los que no. -Nadie debe verme como un enemigo, sino como una persona más amante de la paz. Jamás he sido un hombre violento y, desde luego, no he encabezado nunca una organización terrorista. Y yo quiero saber lo que ha pasado, porque lo único que yo sé es que lo que dicen que ha pasado no ha pasado en lo que a mí se refiere.