Cuando la vida depende de la naturaleza
En Soto de Valdeón -en la foto-, invierno tras invierno, año tras año, los vecinos se ven obligados a sacar la pala y abrir la carretera que tapona un alud tan habitual como molesto. La maquinaria con la que cuentan casi no llega ni a la categoría de agrícola, pero se las arreglan para salir adelante. Este periódico destapaba ayer que Santa Marina de Valdeón era de esos lugares que no entran ni en los partes de los pueblos incomunicados por carretera, aunque lo esté. Lo mismo le ocurre a Soto. Un vecino relataba ayer que Soto, en esta ocasión Soto de Sajambre, ha estado incomunicado por aludes 27 días durante el actual invierno, en periodos de tres a cinco días. ¿Quién dijo olvido?