ECOSISTEMAS TERRESTRES
La vegetación se desplazará hacia la montaña, donde se desaconseja el aprovechamiento del esquí
AFECTADOS: hayas, melojos y robles. Metros que se desplazarán los árboles para contrarrestar un aumento de tres grados. SE PROPONE: Reforestación masiva. El cambio climático desplazará la vegetación leñosa hacia las zonas más altas de las montañas y las comunidades que ya se encuentran en estas zonas altas se extinguirán. En las montañas, las especies pueden responder migrando verticalmente distancias cortas -500 metros serían suficientes para contrarrestar un aumento de tres grados-. En términos generales, el aumento de la frecuencia de los incendios tendrá consecuencias muy negativas y drásticas sobre la biodiversidad y estructura de especies como el melojo y las hayas. Sin duda, según el estudio y en lo que respecta a León, las otras áreas vegetales que más padecerán los cambios serán los ecosistemas de ribera, muy dependientes del caudal mínimo de los ríos. Existen, además, evidencias de que especies como la encina apuntan hacia un progresivo declinar. Existe la certidumbre de que el aumento de la temperatura provocará una expansión de especies invasoras y plagas forestales, la disminución de la productividad de la tierra por la sequía y las migraciones hacia zonas altas de especies arbóreas clave. La sensibilidad de muchos de los ecosistemas terrestres hace que las medidas encaminadas a su conservación repercutan en diversos sectores económicos. Por ejemplo, afirman los científicos que la conservación de las zonas de alta montaña no es compatible con un aprovechamiento masivo e intensivo de la temporada de esquí. Asimismo, la gestión de ciertas zonas para la caza mayor lleva a sistemas con una elevada presión de herbivoría que resultan pobres en especies y vulnerables al cambio climático y a las perturbaciones. El informe recoge un experimento realizado a pequeña escala por el catedrático de la Universidad de León Estanislao Luis-Calabuig, en el que se pretendía determinar si el aclareo del monte favorecía el desarrollo de porte arbóreo del roble melojo a partir de formaciones arbustivas densas y continuas aparecidas por repetición de incendios. La conclusión es que el aclareo favorece el incremento del perímetro del tronco frente al crecimiento en altura. Los expertos utilizan esta afirmación para sostener que los tratamientos selvícolas serán esenciales para decidir cómo manejar el paisaje valorando también su papel como reservorio de la biodiversidad. La solución puede ser seleccionar áreas poco productivas para el mantenimiento de bosques y formaciones de alta biodiversidad capaces de almacenar el carbono que acelera la desertificación.