En la sesión de ayer, el candidato del PNV no logró el respaldo para obtener mayoría absoluta
Ibarretxe será investido hoy lendakari con dos votos del PCTV
El PP cede su apoyo a Patxi López para que demuestre que de verdad quiere el cambio
La portavoz del Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV) se subió a la tribuna de oradores y destripó el misterio: su grupo dará dos de sus nueve votos a Juan José Ibarretxe para que sea reelegido lendakari. Nekane Erauskin liquidó con una frase todas las cábalas e hipótesis de la sesión de investidura y, como hizo Batasuna con el plan Ibarretxe, sacó las castañas del fuego al candidato nacionalista. El candidato nacionalista tiene asegurados de esta forma 34 votos, una cifra insuficiente para ser elegido ayer por mayoría absoluta -se requieren 38-, pero bastarán para superar en uno al socialista Patxi López en la votación de esta mañana. Como era de prever, ninguno de los dos candidatos logró la mayoría absoluta requerida para ser investido lendakari en la primera votación. Ibarretxe logró 34 votos, los 22 del PNV, siete de Eusko Alkartasuna, tres de Ezker Batua-IU y dos del Partido Comunista de las Tierras Vascas. López reunió 33, 18 de los diputados de su grupo y 15 del PP. Hubo, además, un voto en blanco de la parlamentaria de Aralar y siete papeletas nulas de los siete representantes restantes del PCTV. El rumor recorría los pasillos del Parlamento vasco, pero parecía poco creíble que se repetiera la jugada del pasado 30 de diciembre, cuando Batasuna prestó tres de sus votos para que se aprobara el plan Ibarretxe. La portavoz del PCTV señaló que «en un ejercicio más de responsabilidad» su grupo entregará dos votos al candidato nacionalista sin que el gesto suponga un aval ni al aspirante ni al Gobierno que forme. Se trata, precisó Erauskin en su estreno ante el pleno del Parlamento vasco, de tener una actitud «positiva y constructiva» para superar «bloqueos estériles» y dar una «nueva oportunidad» para lograr «un escenario de paz y democracia» con la esperanza de que «no sea desaprovechada» por los «intereses partidistas» de unos y otros. Ibarretxe comprobó de esta forma que sus esfuerzos por captar el voto de los comunistas de las Tierras Vascas eran coronados por el éxito y que su discurso a la medida de las pretensiones de este grupo daba fruto. El candidato nacionalista sostuvo en su intervención que los puntos centrales del preámbulo de su propuesta estatuaria, la única parte del proyecto que apoyó Batasuna en su momento, no estaban en discusión y debían ser la parte medular de la futura reforma del estatuto. Palabras que calaron en el PCTV, si es que no estaba pactado de antemano, como sugerían fuentes socialistas y admitían con medias sonrisas algunos diputados nacionalistas. De hecho, desde el pasado martes todo está preparado para que el nuevo lendakari jure el sábado su cargo en la Casa de Juntas de Guernica. La portavoz de la formación depositaria de los votos de Batasuna demostró, además, que su grupo tiene algo más que la llave de la política vasca, tiene la sartén por el mango. El PCTV dejó, de paso, desairada a la única diputada de Aralar, que tensó la cuerda hasta el último momento para hacer valer su voto, un cálculo que al final será irrelevante. Si no vota a Ibarretxe, como anunció que hará, será igual porque alcanzará los 34 apoyos para renovar su mandato, y si vota a favor sólo engordará su mayoría hasta los 35 votos. Un revés que causó una honda satisfacción en la ilegalizada Batasuna, formación de la que se escindió Aralar en desacuerdo con el seguidismo de ETA. La postura popular La segunda incógnita de la jornada, el sentido del voto del PP, también se despejó con prontitud. La portavoz popular, María San Gil, vino a admitir que los 15 diputados de su grupo votarían a favor del socialista Patxi López, pero con la nariz tapada. La diputada culpó a los socialistas de tener que soportar «la humillación» de que el PCTV sea «el árbitro» del Parlamento vasco por no haber ilegalizado su candidatura, como reclamó con insistencia su partido. Señaló que el PSOE tomó esa decisión para «perjudicar» al PNV en las elecciones del 17 de abril, pero «la carambola les ha salido mal» porque el ganador de aquellos comicios ha resultado ser el Partido Comunista de las Tierras Vascas. San Gil manifestó que, a pesar de este desacuerdo, respaldarán «con escasa ilusión» a López y lo harán sólo por «responsabilidad», el mismo argumento que empleó Erauskin para justificar los dos votos a Ibarretxe. No hubo sorpresas en las intervenciones de los portavoces de Eusko Alkartasuna y de Ezker Batua-IU, los socios del PNV, que confirmaron su respaldo a Ibarretxe.