El PCTV optó por no acudir a la ceremonia como hicieron antes Euskal Herritarrok y Batasuna | Crónica | Los modos |
Ibarretxe asume su tercer mandato decidido a lograr paz y convivencia Gresca por la cortesía
El lendakari solivianta a los no nacionalistas al usar sólo el euskera en la jura en Gernika
Ibarretxe junto a la presidenta del Parlamento vasco, durante la jura
Juan José Ibarretxe asumió ayer por tercera vez en Guernica la jefatura del Gobierno vasco. En un acto institucional -al que asistió el ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla- juró su cargo junto al símbolo de las libertades vascas mediante la fórmula empleada en 1936 por su primer antecesor, José Antonio Aguirre. «Ante Dios humillado, en pie sobre la tierra vasca, en recuerdo de los antepasados, bajo el árbol de Guernica, ante vosotros representantes del pueblo -recitó- juro representar fielmente mi cargo». Es la frase utilizada por todos los lendakaris de la historia democrática para formalizar su condición de presidentes autonómicos. Esta vez, sin embargo, hubo una diferencia: Ibarretxe sólo la pronunció en euskera. El dirigente nacionalista, obvió la traducción al castellano que sí usó, en cambio, en 1999, y tras su reelección en el 2001. También se limitó al euskera al acatar la Constitución y prometer lealtad a la Corona en la Casa de Juntas de la ciudad vizcaína, donde se reunió el pleno del Parlamento. Fue la única novedad en una ceremonia cargada de tradiciones a la que asistieron más de 300 invitados de la vida política, social e institucional vasca. Se cumplió incluso la costumbre de las ausencias. A pesar de haber propiciado su investidura, los nueve parlamentarios del Partido Comunista de las Tierras Vascas faltaron a la toma de posesión del nuevo lendakari como ya hicieron los representantes de Euskal Herritarrok hace seis años y los de Batasuna hace cuatro. Juan José Ibarretxe llegó puntual a la cita. A las doce en punto del mediodía entraba ya a la cámara foral, empuñando la makila, la vara de mando adquirida con la llegada de la democracia y utilizada hasta la fecha por Carlos Garaikoetxea y José Antonio Ardanza. Allí fue recibido por la nueva presidenta del Parlamento, Izaskun Bilbao, mientras la banda municipal de txistularis de Bilbao interpretaba la marcha Alkate Soinura. Tras escuchar el acuerdo del pleno del día 23 por el que se le nombró lendakari y el Real Decreto sancionado por don Juan Carlos se dirigió hacia el emblemático roble, ahora nuevo, situado en el jardín de la Casa de Juntas. Bajo sus ramas, con la mano puesta sobre una de las primeras Biblias completas que se editaron en euskera hacia 1859, y frente a un crucifijo histórico, juró su cargo. Sonó entonces el himno de la comunidad autónoma, el Gora ta gora, interpretado por la banda de música de la Ertzaintza. Tras ser homenajeado con un aurresku de honor, el lendakari volvió a la sala de plenos donde se dio lectura a los artículos del Estatuto relativos al reparto de poderes y la elección de Gobierno en el País Vasco. Y prometió entonces en euskera cumplir «con lealtad a la Corona y respeto a la Constitución» el estatuto autonómico y las demás leyes vigentes. El ya lendakari fue aclamado por los representantes de los partidos que conformarán el nuevo Ejecutivo (PNV-EA-EB), no así por los parlamentarios del PP y del PSE, que permanecieron quietos en sus asientos. A los no nacionalistas no les gustó que Ibarretxe sólo hablara en euskera. El acto de toma de posesión del lehendakari, Juan José Ibarretxe estuvo salpicado de acusaciones de descortesías. Si desde el PNV se denunciaba la «falta de cortesía parlamentaria» del PP y del PSE por no aplaudir al lendakari, el PP vasco aseguraba que la descortesía ha sido del reelegido por usar exclusivamente el euskera en la jura en Gernika. El senador del PNV Iñaki Anasagasti denunció que los representantes del PP y del PSE-EE se mantuvieron sentados y sin aplaudir durante el acto de la toma de posesión del lendakari. El nacionalista mostró su «estupor» por la falta de cortesía parlamentaria de populares y socialistas, y añadió que éstos les han enseñado el camino de lo que los nacionalistas tienen que hacer en Madrid cuando haya un acto oficial: «estar sentados y no aplaudir». La presidenta del PP vasco, María San Gil, también mostró su sorpresa por la «descortesía» del lendakari, al utilizar únicamente el euskera como idioma para todas sus intervenciones en la toma de posesión de su cargo. « Se ha olvidado de esa parte de la sociedad que no sabe euskera», acusó.