Expertos independientes cuestionan que una racha de aire pueda tirar un Cougar
Los especialistas que ha movilizado el Ministerio de Defensa para determinar las causas del siniestro del martes no aprecian «ningún indicio» de ataque, en expresión del titular de la cartera, José Bono, quien aplaude la hipótesis de un accidente provocado por fuertes y racheados vientos. En cambio, expertos independientes consultados por La Voz sostienen que esta última explicación no se acaba de sostener. «En laderas de montaña se puede producir lo que se conoce como efecto Fhoen, que consiste en la coincidencia de una corriente bajante con otra ascendente. Eso sí te puede tirar contra el suelo si vuelas a baja altura. Pero en Afganistán, en verano y en una orografía de valle como la que se aprecia en las imágenes, es imposible», argumenta un ex piloto de la Quinta Escuadrilla de Aeronaves de la Armada con 2.400 horas de experiencia de vuelo. «Dentro de los estándares habituales -agrega la misma fuente-, sólo hay dos helicópteros más pesados que el Cougar: el Chinook y el Super Constellation norteamericano, que es de tres hélices. El Cougar, con el nombre de Super Puma, es el aparato que usa el Rey. O sea, es muy seguro, no cae así por así, ni volando bajísimo». Y concluye: «En mi opinión, sin ningún tipo de duda, fueron atacados. A uno le dieron de lleno y al otro un poco en el rotor de cola, de forma que el piloto pudo picarlo fuerte, coger nudos y meterlo en tierra con una toma de emergencia». Piloto automático El presidente de la Asociación Profesional de Pilotos Comerciales y Técnicos de Mantenimiento de Helicópteros, Luis Marino Aguilera, incide en aspectos similares, al destacar que las aeronaves como las siniestradas «son las más seguras que se fabrican ahora mismo. Tienen doble turbina, una enorme potencia, piloto automático, tren de aterrizaje retráctil, filtros de partícula para impedir que el polvo afecte a los motores...». «Si había viento racheado ese día -añade-, no sería única y exclusivamente en el momento de la caída, sino también minutos antes. Ese es un factor a tener en cuenta. (...) Un Cougar no se cae fácilmente por el viento, pero sí puede meterse en una maniobra peligrosa debido a él». Sobre el testimonio de los supervivientes que sintieron estar siendo atacados, sentencia: «Esa percepción hay que analizarla con cuidado, porque esos momentos son muy confusos y hace falta la opinión de muchas personas». Finalmente, reclama que se conceda tiempo a los investigadores para realizar un análisis multidisciplinar. «El viento, aun volando bajo, no influye en la seguridad de un helicóptero como ése. Sólo con rachas fuertes limita la puesta en marcha y la toma. En el resto no le afecta para nada», ratifica José López Candal, quien pilota habitualmente un aparato similar al que ardió. Consultado sobre la posibilidad de que una ráfaga de costado hubiese podido alterar la trayectoria de la aeronave hasta el punto de derribarla, dijo: «En absoluto, porque puede seguir su rumbo con 45 grados de deriva; nunca se vería afectado su sistema». Misceláneas de teorías Para concluir, asevera: «Es un aparato superseguro. Incluso con un motor al 50 por ciento y otro en ralentí, tiene suficiente potencia como para operar sin ponerse en peligro». No obstante, como el resto, reclama respeto para la comisión indagadora. Amén del Ministerio de Defensa, los supervivientes de la tragedia y la Isaf, ayer se pronunciaron sobre el siniestro del martes otras dos personas. El presidente afgano, Hamid Karzai, atribuyó la caída de las aeronaves a los efectos perniciosos asociados a una hipotética tormenta de arena. Mientras, un portavoz de las Fuerzas Armadas de aquel país, el general Mohamed Zahir Azimi, aseguró que las aspas de ambos aparatos pudieron chocar entre sí, lo cual provocó que uno de ellos se estrellase y el otro tuviera que realizar un aterrizaje de emergencia. Otro oficial del Ejército de Tierra de Afganistán ya se había expresado en términos similares 24 horas antes. El día anterior, además, un supuesto portavoz talibán identificado como el mulá Dadulá había declarado a varias cadenas de televisión británicas que, si bien no podía facilitar pruebas de ello, la muerte de los 17 militares españoles se debía a una acción de la guerrilla integrista. Karzai, transmitió ayer sus condolencias al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Información elaborada por M. Cheda, Xosé Carreira y Enrique Clemente «Si había viento racheado ese día, no sería única y exclusivamente en el momento de la caída, sino también minutos antes» LUIS MARINO AGUILERA Presidente de la Asociación Profesional de Técnicos de Mantenimiento de Helicópteros