El eje de izquierdas llega con la intención de frenar el poder económico de EE.UU. en la región
España quiere evitar que Chávez y Castro monopolicen la cumbre de Salamanca
Los organizadores desean que la cita tenga un carácter más práctico que ediciones anteriores
2.800 policías patrullan Salamanca junto a aviones y helicópteros
La táctica de Fidel Castro de jugar al escondite con los organizadores de la XV Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno le está dando óptimos resultados. Ayer, el día previo al inicio oficioso del encuentro -el oficial será mañana, pero hoy ya se mantendrán varias reuniones clave- toda la atención se centraba en la posible ausencia del líder cubano. El portavoz de la organización de la cita, Fernando Pajares, afirmaba que «lo último que sabemos es que (Castro) viene». Sin embargo, en Salamanca se habla mucho de los golpes de efecto del mandatario, que podría haber puesto como condición para su asistencia una condena al bloqueo que sufre la isla y que planteará la redacción de un comunicado de condena a EE.UU. por la no extradición de Posada Carriles. La incertidumbre aviva los temores del Gobierno español, que pretende evitar que el interés de la cumbre gire en torno a la pareja Castro-Chávez. Los presidentes cubano y venezolano lideran el eje de izquierdas, decidido a fortalecer lazos políticos y, sobre todo, económicos entre los países latinoa-mericanos para frenar el poder de EE.UU. en la región. La intención de los participantes es dar un sentido práctico, hasta ahora casi inexistente, a este tipo de encuentros, con resoluciones útiles que fortalezcan una alianza entre los países miembros, huyendo de la retórica de reuniones precedentes. «Habrá un antes y un después» de Salamanca, anunciaba ayer una optimista María Teresa Fernández de la Vega. El primer paso en ese camino se dará si se congrega a un alto número de presidentes, tras la espantada masiva de la última cita en Costa Rica -ya se sabe que no estarán los de Guatemala, Ecuador y El Salvador-. El primero en llegar hoy será el chileno Ricardo Lagos, y el resto lo harán de forma escalonada para completar un máximo de 22 representantes de los países miembros. Se sumarán los Reyes de España, como anfitriones; el secretario general de la ONU, Kofi Annan, y el presidente de la Comisión Europea, Durao Barroso.