Rajoy pedirá a los socialistas descontentos que rechacen el texto
Mariano Rajoy otorga, al igual que el presidente del Gobierno, la máxima relevancia al debate de este miércoles en el Congreso. Es consciente de que se enfrenta al reto más importante de la legislatura y sabe que si se muestra convincente en un terreno que despierta entre los ciudadanos los sentimientos más atávicos, el ascenso en intención de voto que ha iniciado el PP recibirá un impulso apreciable. El líder opositor encara el pleno con dos ideas centrales: su partido no va a ser el que saque a Rodríguez Zapatero del embrollo en que, a su juicio, se ha metido al respaldar el Estatuto, y pedirá a los socialistas descontentos con el proyecto el voto en contra de la admisión al trámite del texto porque no es lo que dice ser sino una reforma encubierta de la Constitución. El presidente del PP no piensa entrar en el detalle de los aspectos que sería necesario cambiar en el proyecto porque sería legitimar una iniciativa que, en su opinión, no debería haber llegado al Congreso. Tampoco revelará si su partido participará en los trabajos de la Comisión Constitucional porque sería hacer el juego a los defensores de un texto que es inaceptable «de la 'A' a la 'Z'». El discurso del líder del partido opositor se verá apuntalado con la presentación del recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional contra la tramitación del proyecto. Los servicios jurídicos del PP han concluido la redacción y está previsto que horas antes de que se inicie el debate en el Congreso lo entreguen en el registro del alto tribunal. Rajoy podrá así hacer gala de la coherencia de sus posiciones con un rechazo en sede parlamentaria y un recurso ante el Constitucional. Respaldo El presidente del PP cree que la postura de su partido cuenta con el respaldo de la mayoría de la opinión pública que ve en el proyecto estatutario una amenaza a la unidad de España por el riesgo de secesión de Cataluña. Recordará, en consecuencia, que el presidente del Gobierno ha llegado a esta situación por no hacer caso de su oferta de pacto para encarar de común acuerdo las reformas estatutarias. Rajoy ofreció a Rodríguez Zapatero el pasado 14 de enero constituir una comisión con miembros del PSOE y del PP para acotar las modificaciones de los estatutos a los límites de la Constitución. La idea no se materializó por desavenencias entre los dos partidos sobre el nivel que debía tener este grupo de trabajo. El líder de la oposición detallará, además, las similitudes que existen, a juicio de los expertos de su partido, entre la propuesta del Parlamento de Cataluña y el plan Ibarretxe, una iniciativa que fue rechazada en el Congreso el pasado 1 de febrero por la suma de los votos de socialistas y populares.