Ibarra promete tomarse la política «con más filosofía» al recibir el alta
Rodríguez Ibarra, junto a su esposa, al llegar ayer a su residencia
El presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, recibió ayer el alta médica y abandonó el Hospital Clínico San Carlos de Madrid, donde ingresó en la mañana del lunes tras sufrir un infarto agudo de miocardio poco antes del comienzo del debate sobre el estado de las autonomías. Rodríguez Ibarra explicó que seguirá los consejos de los doctores y cambiará algunos hábitos, cambios que -afirmó- «seguramente también» significarán que le 'echará menos corazón' a la política. «Entré mal y me voy estupendamente», afirmó el dirigente extremeño pasadas las 11.00 horas, después de que los médicos Carlos Macaya y Antonio Fernández, director del Instituto Cardiovascular y jefe de la Unidad Coronaria del hospital, le dieran el alta tras someterlo a un último chequeo. Locuaz, de buen humor, quizá más delgado y pausado en su discurso de lo que en él es habitual, el presidente de la Junta dedicó sus primeras palabras a agradecer el trato «extraordinario» que recibió en el centro. Preguntado si, en los cuatro días que duró su convalecencia, se planteó abandonar la política o no presentarse a la reelección, Rodríguez Ibarra contestó con un seco «no», pero puntualizó que «intentaré a partir de ahora tomármelo con más filosofía». «En fin, ya le dije a Pascual Maragall que a ver si nos ponemos de acuerdo y somos capaces de llegar a ser más amigos, más españoles y más catalanes», zanjó con ironía.