Cuatro de cada cinco empresas se crean porque ven una oportunidad de negocio, no por necesidad de autoemplearse
El porcentaje de emprendedores leoneses es similar al de los países desarrollados
Mallo, Pérez de la Vega y Mariano Nieto Antolín, ayer en la ULE
«No importa la ubicación de la empresa, sino la disponibilidad de las personas para acudir allí donde hay negocio» JOSÉ LUIS GONZÁLEZ, empresario La estadística acaba con viejos tópicos: los leoneses son emprendedores, crean empresas más porque ven oportunidades de negocio que por autoemplearse y están dispuestos a arriesgar; y lo hacen al mismo nivel que otros países desarrollados. Así se deduce de una encuesta sobre actividad emprendedora y creación de empresas en Castilla y León, realizada por la Junta y que ayer fue presentada por el director general de Estadística, Fernando Mallo, en el marco de las II Jornadas sobre Creación de Empresas organizadas por la Universidad de León. Mallo adelantó que este informe se incorpora a partir del próximo año al Plan Estadístico Regional, con lo que consolida su realización y de cara al futuro aspira a ofrecer información municipal, al nivel más amplio posible para conocer a fondo la realidad local en este campo. El director general de Estadística hizo repaso ayer de las principales conclusiones de este informe, para señalar que pese a la imagen de falta de iniciativa que tradicionalmente se atribuye a los empresarios locales las cifras muestran un grado de iniciativa y riesgo que se sitúa muy cerca de las medias española y europea, y por encima de países como Alemania, Finlandia o Italia. Realidad local Dentro de Castilla y León el informe divide tres regiones con diferente comportamiento en la iniciativa empresarial. Por un lado está el «eje de desarrollo industrial», según define la misma Junta al formado por Valladolid, Palencia y Burgos, donde se dan los mejores índices de iniciativa y motivación emprendedora. Por otro lado están León, Zamora y Salamanca, con similares índices de iniciativa, aunque marcadas por una percepción claramente más pesimista de las oportunidades que su territorio ofrece para llevar a cabo negocios con éxito. Y, por último, Ávila, Segovia y Soria, con un nivel de actividad industrial menor. El caso es que el índice de actividad emprendedora de Castilla y León en el 2004 fue del 4,55% sobre la población activa (entre 18 y 64 años), lo que implica que en el conjunto de la comunidad aproximadamente 70.000 personas están desarrollando proyectos empresariales. En los países desarrollados este índice oscila alrededor del 5%. Estos proyectos se dividen entre los que se denomiman empresas nacientes (con menos de tres meses de vida, que representan el 2,05% del total) y las empresas nuevas (de entre 3 meses y 42 meses de vida, que son el 2,55% restante). Además, la estadística destaca un hecho importante: hay un porcentaje (0,16%) de la población activa que no sólo tiene en marcha un proyecto en proceso de consolidación, sino que a la vez está iniciando una nueva empresa. El número de emprendedores en esta situación es en Castilla y León siete veces superior a la media nacional. Por lo que se refiere a la tasa de cierre de empresas, fue del 1,41% el año pasado, lo que implica que finalmente son tres de cada cien personas las que acabaron consolidando un proyecto empresarial en la comunidad el año pasado. A por el negocio El informe destaca también que los emprendedores persiguen explotar una oportunidad de negocio en ocho de cada diez casos, mientras que la necesidad de autoemplearse sólo representa un 14% de las iniciativas. Además, estas se concentran prácticamente en su totalidad en las empresas que se gestan en el mundo rural. En el caso de León, Zamora y Salamanca este último índice se eleva al 22%, el más alto de la comunidad, por la preeminencia del mundo rural. En cuanto al tamaño de las empresas, la mayor parte son microempresas, de menos de cinco trabajadores. En el caso de León, un 50% de las iniciativas nuevas tienen entre uno y cinco empleados; mientras que un 36% sólo cuentan con el emprendedor. En el conjunto de la comunidad, las 70.000 personas que el año pasado pusieron en marcha una iniciativa empresarial crearán alrededor de 324.000 empleos.