En la última Nochebuena perecieron más de 60 al salir con mal tiempo y sin pensar en la vigilancia
Mil inmigrantes han muerto desde octubre en su camino a Canarias
Buscan el cayuco a la deriva con 40 personas a bordo frente a las costas de Mauritania
La publicidad que se le dio a la doble tragedia del domingo, cuando dos cayucos naufragaron frente a las costas de Mauritania, ha servido a la delegación de la Media Luna Roja en Nuadibú (la localidad desde la que salieron las pateras) para dar a conocer un dato escalofriante: entre mil y 1.200 inmigrantes han muerto en el mar desde octubre pasado, mientras intentaban alcanzar las costas de Canarias. La cifra, según explicaba el responsable del continente africano en Cruz Roja, Jaime Bará, «es sólo una estimación, pero seguramente no está nada desencaminada». Se obtiene después de conocer el número de sin papeles que tienen éxito en su viaje y calculando que «el 45% de las pateras que salen hacia España se quedan por el camino». Atendiendo a este balance, serían de-cenas el número de botes que han pasa-do días perdidos a la deriva y cargados con inmigrantes sin agua ni comida. Del último de ellos se sabía poco ayer. Los supervivientes de uno de los naufragios del domingo relataron a las organizaciones humanitarias que durante su travesía se habían encontrado con otra embarcación, ocupada por unas cuarenta personas, que iba a la deriva sin combustible. Una mujer, que iría entre el pasaje, confirmó la dramática situación mediante una llamada desde un teléfono móvil. Bará añadió que los sistemas de salvamento marítimo en la zona son «muy deficientes, por lo que no sabemos si van a llegar a tiempo o no». También indicó que toda la información disponible fue transmitida al barco-hospital Esperanza del Mar. «No sabemos dónde se encuentra, aunque sabemos que está por la zona», señaló. Desde Nuadibú, la delegada de Cruz Roja en la zona, Olga Martín, confirmaba a este periódico que las noticias sobre esta nueva patera «son escasas» y que el personal en la zona «está en alerta porque, si los encuentran, la gente llegará con síntomas de agotamiento extremo y habrá que darles ayuda inmediata». Acostumbrarse al término Tanto en esta nueva odisea como en los desastres del domingo, las embarcaciones a las que recurrieron los sin papeles eran cayucos, un término con el que se hace referencia a las embarcaciones de pesca mauritanas y al que, según afirmó el delegado del Gobierno en Canarias, José Segura en la Cadena SER «nos vamos a acostumbrar rápidamente, como estábamos acostumbrados hace diez años al de patera». Estas embarcaciones permiten a las mafias cubrir trayectos más largos y acceder a lugares más remotos, que estas organizaciones criminales suponen menos vigilados. Así, no es raro que los botes recorrer más de 2.000 kilómetros hasta su lugar de destino. Suelen llevar a bordo una docena de bidones de combustible, pero en ocasiones, como la del cayuco que se buscaba ayer, la cantidad resulta insuficiente. «Nos vamos a acostumbrar a que pasen estos desastres rápidamente» JOSÉ SEGURA Delegado del Gobierno en Canarias PORCENTAJE DE PATERAS QUE NAUFRAGA DURANTE LA TRAVESÍA ENTRE MAURITANIA Y LAS ISLAS CANARIAS El dato fue facilitado por la delegación de la Media Luna Roja en Nuadibú, según estimaciones de ellos mismo referentes al 2005