Los propietarios de discotecas denuncian que no se ha tenido en cuenta su situación
La disposición de las discotecas suscita quejas de los propietarios
Los propietarios de discotecas critican gravemente los derroteros por los que discurre la ley, tildando la aplicación de la misma de «casi imposible». Los ánimos en la Asociación de Empresarios de Salas de Fiesta y Discotecas de España andan revueltos y prueba de ello son las declaraciones de su presidente, Juan Moles, que no duda a la hora de precisar que el texto legal «carece de sentido común». Del mismo modo señala que si «hemos de cumplirlo se cumplirá», pero que no por eso deja de ser «absurdo». Los motivos de esta adversión giran en torno a la adecuación de los locales, la mayoría con una superficie mayor a 100m 2 y por ello susceptibles de reservar una zona de fumadores compartimentada y nunca mayor al 30% de la superficie hábil del local (el máximo permitido son 300m 2 ). Para la asociación el problema no es tanto el elevado coste de las reformas y la posible pérdida de clientela, sino el hecho de que las modificaciones traen aparejados cambios sustanciales en la fisionomía del local, que inciden en la seguridad: tanto en las salidas de emergencia como en el estudio de prevención de incendios. «Los que han ideado esta ley piensan como el culo -espeta Moles-. No es normal que locales como las discotecas, que tienen poco o nada que ver con los restaurates, que han tenido que adecuarse a unos criterios de seguridad e insonorización, tengan ahora que modificar ahora toda su fisionomía para después volver a adecuarse a las normas de seguridad e insonorización. El coste es elevadísimo, por no hablar de los perjuicios del descenso de clientes», subraya Moles. La solución: caso por caso Desde la asociación se plantea la posibilidad de aplicar esa normativa a los locales nuevos, puesto que no tendrían que hacer un gasto doble en seguridad e insonorización, y estudiar caso por caso la situación del resto de los locales. «Es muy fácil decir lo que hay que hacer, pero no es tan sencillo cumplirlo. Lo mejor sería llegar a un termino que no perjudique absurdamente», propone el presidente de la asociación. Los clientes Los propietarios de discotecas piden explicaciones ante la situación que sigue: «si un cliente, que se ha tomado un par copas, decide encenderse un cigarrillo, somos nosotros los que tenemos que ir a advertirle que deje de fumar y eso, con el alcohol de por medio, es sinónimo de problemas. Nosotros no podemos ser responsables, lo es el que fuma», comenta Moles, quien concluye criticando duramente la medida y proponiendo que si el tabaco es tan perjudicial, «lo que se ha de hacer es restringir su consumo al ámbito doméstico, o prohibirlo enteramente, tanto su consumo como su venta, y no jugar con los beneficios». «Hasta que no se apruebe una ley autonómica las sanciones permanecerán paradas» SANTIAGO TRAVIESO, jefe del servicio territorial de Sanidad