La RB se basa en reformas fiscales que gravarían el consumo y no los ingresos
Los promotores de la renta básica durante una reunión que mantuvieron en Madrid
Cuando se le dice a la eurodiputada Elena Valenciano que los promotores de la renta básica son tomados por lunáticos, por lo de utópico que subyace en esta propuesta de que todo el mundo tenga garantizada una renta mensual -se ha fijado inicialmente de 421 euros-, ella contesta que «gracias a personas que fueron tenidas por lunáticas la sociedad ha avanzado». Frente a la aparente insensatez de la propuesta, los defensores de la renta básica colocan un arsenal de razonamientos. El primero de todos reconocer que la renta básica requerirá «un esfuerzo económico enorme», por lo que su implantación debería ser gradual aunque «igualitaria». 1 Repartir el trabajo y dignificar las tareas domésticas. Entre los defensores de la renta básica, aparte de algunos economistas, se encuentra el filósofo Fernando Savater que prologó el libro Los fundamentos de la renta básica. La perestroika del capitalismo, del leonés Ramiro Pinto. Además de para repartir el trabajo y aliviar el problema del paro, apunta, «serviría para dignificar distintas tareas imprescindibles que hoy carecen de salario, como las ocupaciones domésticas que llevan a cabo obligatoriamente todas las amas de casa». 2 La «lógica errónea» de que nandie trabajaría. Los defensores de la renta básica arremeten contra los argumentos que ven detrás de esta medida un peligro para el trabajo, es decir, que con la renta básica nadie trabajaría. Se trata según señala de una «lógica errónea» como demuestra el hecho de que personas que ganan incluso más del doble de la renta básica «realizan horas extra» para obtener más ingresos. 3 Los obstáculos culturales y financieros. Tiempo y comprensión piden los paladines de la renta básica para superar el escollo cultural. «En primer lugar decir que es una renta básica, lo justo para sobrevivir por lo que quien quiera un capricho tendrá que aportar su trabajo a la sociedad», señala José Miguel Sánchez. Defiende la instauración progresiva, para no crear un problema de inflación, y coordinada con un aumento del IVA, «con lo que el dinero que se recauda por un lado se pone en circulación por otro». 4 Gravar el consumo y no el trabajo es la premisa básica de la financiación de la renta básica. La renta básica trabaja con conceptos que aunque parcialmente ya se aplican. Por ejemplo, la parte de renta de cada persona que no sed somete a gravamen en el IRPF porque es la parte que el contribuyente dedica a cubrir sus necesidades y la de las personas que dependen de él (5.500 euros). La «propuesta consiste en crear la RB a partir del mínimo personal actual e incrementarlo en varias fases» a medida que se consiga margen presupuestario. En esta primera fase, se abonaría el mínimo personal a quien no tenga ingresos y la diferencia a los que no alcancen los mínimos. 5 El precedente alemán: el «bürgergeld». En Alemania ya existe la propuesta de unificar las ayudas sociales en el bürgergeld , dinero ciudadano. Sería un sueldo que englobaría las ayudas sociales incluidas las ayudas por hijos y que no se elimina en caso de trabajar, siempre que el salario no alcance un nivel aceptable. Se reduce por tramos de acuerdo en proporción al aumento de ingresos. 6 Aumento paulatino del 2% del IVA. La renta básica se nutriría en una primera fase del aumento del 2% del IVA con el fin de que se canalizara como ayudas sociales a través de la administración central para erradicar la pobreza severa (316.000 hogares). Una vez cubierto este tramo se pasaría a dar 100 euros mensuales a todos los niños de menos de tres años. En una segunda fase se subiría de nuevo el IVA el 2% para «y el dinero recaudado se redistribuiría a todo el mundo», aunque de diferente forma. A unos rebajando las deducciones y a otros mediante abono de impuesto negativo. 7 Equiparación con el salario mínimo y renta básica para todos. Si en la segunda fase se prevé un aumento paulatino de la rena básica hasta alcanzar el salario mínimo, en la tercera fase contemplan la desaparición del IRPF y el impuesto de sociedades, al trasladar la fiscalidad y la recaudación al consumo. La renta básica es ya un salario mínimo de subsistencia para todo el mundo. «Gracias a las ideas de personas que fueron tenidas por lunáticas la sociedad ha avanzado» ELENA VALENCIANO, eurodiputada