La medida pretende ayudar a la reinserción y evitar la masificación
Prisiones potenciará el número de reclusos en régimen abierto
Los internos que vayan a dormir a sus casas serán controlados con pulseras teleméticas
Los presos podrán pasar las noches con sus familias
La Dirección de Prisiones ha decidido «potenciar» el régimen abierto (semilibertad), con una nueva instrucción que ampliará el número de internos que podrán dormir en su casa y serán controlados con pulseras o por otros medios. En un comunicado, la Dirección argumentó ayer que la aplicación del régimen abierto «no ha tenido hasta el momento la relevancia que la misma legislación penitenciaria le otorga», sino que ha quedado «relegado» como modalidad de cumplimiento de penas. Por tanto, la directora de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, firmó el pasado día 23 una «instrucción» con la que pretende «potenciar» el régimen abierto, una modalidad «menos gravosa social y económicamente y más integradora», con el objetivo de igualar su grado de aplicación en España con el de otros países de su «entorno cultural». Un portavoz de Instituciones Penitenciarias explicó que el objetivo, sin plazo determinado, es duplicar el número de internos en régimen abierto, del que ahora gozan el 12 por ciento de los 55.000 internos de las cárceles dependientes de la Dirección (excluye a las catalanas). Hasta ahora, los internos en tercer grado podían pasar ocho horas fuera de la cárcel, normalmente para trabajar, y pernoctaban en un CIS (Centro de Integración Social) o en la llamada sección abierta de una prisión. El objetivo de la instrucción, que propone una mayor aplicación del artículo 86.4 del Reglamento de Prisiones, es que el interno pueda ser «eximido» de pernoctar en el centro penitenciario. Requisitos Los beneficiarios habrán de cumplir requisitos como tener un pronóstico favorable de reinserción social y factores que «favorezcan una integración socio-laboral», según la instrucción, que precisa que «no es aconsejable» aplicar estas medidas a internos condenados por agresión sexual o violencia en el ámbito familiar y a drogodependientes. Como una de las medidas «ordinarias» de control de los internos que dormirán en sus domicilios, la instrucción destaca los dispositivos de localización telemática: el preso acepta llevar una pulsera o tobillera que monitoriza sus movimientos y se presenta en la cárcel cada 15 días. Pero también estarán incluídas otras «complementarias o sustitutivas» como las llamadas telefónicas, las visitas de un profesional al interno en su centro de trabajo o las presentaciones de éste en dependencias policiales o unidades penitenciarias, que serán dos veces por semana. Según el comunicado de la Dirección, para «favorecer la correcta aplicación de esta nueva política penitenciaria, se ha dotado al sistema de nuevas infraestructuras», medios técnicos y medidas organizativas. Así, ya hay 12 CIS operativos en los que cumplen condena 1.684 internos, y habrá 20 más cuando concluya en el 2012 la ejecución del plan de construcción de centros penitenciarios aprobado en el 2005. Además, Instituciones Penitenciarias ha firmado un contrato con una empresa israelí que supondrá una inversión de 7,6 millones de euros en «la dotación de equipos técnicos que permitan la aplicación de medios telemáticos». Si en el 2003 fueron 910 los internos controlados por medios telemáticos, en el primer semestre de este año han sido 1.352, «sin que se haya producido ningún tipo de incidencia negativa reseñable», subrayó la fuente.