Entonces ETA también se aprovisionó de armas antes de anunciar el final del alto el fuego
Expertos policiales ven similitudes con la tregua fracasada de 1999
El Gobierno avisa a la banda de que sus presiones no variarán «las reglas del juego» Batasuna ll
El Gobierno trasladó un nítido mensaje a ETA: por más presiones que ejerza, las reglas del juego del proceso de paz no van a cambiar. El encargado de formular la advertencia fue el ministro del Interior, quien señaló que el marco jurídico y los procedimientos del diálogo no se van a modificar por hechos como el atraco del pasado lunes en la localidad francesa de Vauvert. Las «consecuencias» que mencionó Zapatero aún no están definidas. Fuentes gubernamentales indicaron que aunque todas las hipótesis apuntan a ETA como autora del asalto hasta que terminen las investigaciones no habrá por ahora una decisión y, en todo caso, el proceso se paz no se va a alterar. La cautela gubernamental sobre la autoría del robo de las pistolas y revólveres contrastó con la convicción que mostraron mandos de la lucha antiterrorista españoles y franceses que no albergan dudas sobre la firma de ETA en el atraco. Los análisis de los expertos en la lucha antiterrorista abonan la tesis de que el proceso abierto tras el alto el fuego ha entrado en una fase inquietante, con amplios paralelismos con la situación de 1999. Las fuentes recordaron que poco antes del final de aquella tregua los terroristas se aprovisionaron de armas y explosivos, con acciones como la perpetrada en la localidad bretona de Plevin, donde el 28 de septiembre de 1999 sustrajeron 8.750 kilos de dinamita. El aprovisionamiento en esta ocasión comenzó antes del alto el fuego.