Más de 600.000 casas vacías en las dos grandes urbes españolas
Diversos estudios sociológicos y económicos señalan que la existencia de un potente movimiento okupa en Barcelona es un síntoma o una de las consecuencias de la grave situación de la vivienda que existe en la capital catalana. El Ayuntamiento de Barcelona reconoce que hay unos 20.000 pisos vacíos en toda la ciudad y el mercado de viviendas en alquiler es muy reducido, como ocurre en buena parte las ciudades españolas, sobre todo las más grandes. En la provincia de Barcelona, hay más de 300.000 pisos y casas vacíos y en Madrid, 306.556, una cifra muy parecida. El economista Ricardo Vergés, responsable de estadística del Consejo de Colegios de Arquitectos y asesor del Ministerio de la Vivienda, destaca en un estudio sobre las viviendas vacías en Barcelona que muchos de sus propietarios no alquilan o vendan sus casas y prefieren dejarlas en mal estado de conservación a la espera de cambios personales como la emancipación de los hijos o de recibir ayudas para la rehabilitación por parte de la administración. La administraciones autonómicas y la central intentan sacar al mercado las viviendas vacías penalizando al propietario, sobre todo en Barcelona y Madrid, pero la situación sigue empeorando.