El guarda forestal Santiago Mainar mantenía varios pleitos con el asesinado Miguel Grima
El rival político del alcalde, primer detenido por el crimen de Fago
Los investigadores hallaron pruebas para implicar al arrestado en el interior de su coche
La Guardia Civil detuvo ayer al último candidato del PSOE a la alcaldía de Fago, el guarda forestal Santiago Mainar, en el transcurso de la investigación por el asesinato del primer edil de la localidad, el popular Miguel Grima Masía, tiroteado el pasado 12 de enero cuando regresaba de una reunión de alcaldes en la comarca. El arrestado no sólo fue adversario político del alcalde, sino que ambos mantenían una conocida enemistad personal que les enredó en diversos pleitos. El juzgado de instrucción número 2 de Jaca, que instruye la causa por el crimen del alcalde de Fago, ordenó la detención de Santiago Mainar después de que los investigadores hayan tomado declaración a los vecinos del municipio, así como sus huellas dactilares y muestras de saliva para realizar pruebas de ADN. Aunque se mantiene el secreto del sumario, fuentes de la investigación aseguran que la detención se produjo como consecuencia del rastreo del vehículo de la víctima donde, al parecer, se encontraron restos biológicos que implican a Mainar directamente en el asesinato. Este primer arresto se produce cuando se cumplen tres semanas desde que apareció el cuerpo de Miguel Grima en un barranco, junto a la carretera que une Majones con Fago, a 12 kilómetros del lugar en el que murió. Según las investigaciones, el alcalde fue víctima de una emboscada la noche del 12 de enero: a su regreso de una reunión con otros ediles de la comarca de Jaca, encontró la vía bloqueada por piedras. Cuando descendió de su vehículo, recibió un disparo de postas en el pecho que le costó la vida. Una intensa enemistad El PSOE informó de que Mainar no está afiliado al partido y se presentó como independiente a las elecciones municipales en Fago en las dos últimas convo-catorias. La gestión de Grima era muy polémica y concitó numerosos pleitos con algunos vecinos, pero con ninguno mantenía una enemistad tan notoria como la que compartía con su rival político.