Fiscal delegada de violencia de género en León
«Nunca archivo las denuncias que se retiran sin hablar con la mujer»
La fiscal delegada de violencia de género cree que León necesita con urgencia un juzgado exclusivo y más personal en la oficina de asistencia a víctimas de los juzgados
María Engracia Martínez Villaverde, en su despacho de la Audiencia Provincial de León
María Engracia Martínez Villaverde es fiscal delegada de violencia de género en León. En octubre cumplirá un año en este puesto, al que ha querido imprimir la dimensión humana que precisan las víctimas para afrontar la denuncia y todo lo que esta conlleva frente a los agresores. -¿Cuál es la labor de la fiscal delegada de violencia de género? -Coordinar dentro de la Fiscalía la sección de violencia de género, a la que estamos adscritos tres fiscales incluída yo misma. Asistimos a todos los juicios de violencia y realizamos las guardias del juzgado de instrucción número 4, que es el específico de violencia de género en León. Una de mis tareas es coordinar criterios a la hora de afrontar estos casos desde el ministerio público. -¿Qué vinculación tiene con otras instituciones que intervienen en la lucha contra la violencia de género? -Muchísima. He mantenido reuniones con todas ellas y, también con las asociaciones de mujeres, con el propósito de establecer una colaboración muy estrecha. Esto es fundamental. Estoy en contacto con la responsable de la unidad de violencia de género de la Subdelegación del Gobierno, con los equipos de la Guardia Civil (Emume) y del Cuerpo Nacional de Policía (SAF). Y, por cierto, tengo que destacar el gran trabajo que desarrollan. -¿Cuál es el trato que tiene con las víctimas como fiscal? -La fiscalía no se limita a cumplir con los trámites, hablamos con las víctimas. Vamos más allá, de manera que siempre que una mujer perdona a su agresor y decide retirar la denuncia hablo con ella antes de archivarla. Yo nunca archivo directamente. Las cito a través del SAF y las remito a los psicólogos. Después, con un informe, si la mujer persiste se archiva. Hablar con las víctimas es muy importante, porque se han dado casos en los que las mujeres han sido asesinadas tras retirar la denuncia. Y frecuentemente se culpa al poder judicial de no hacer nada, cuando no es así. -¿Ha conseguido convencer a alguna mujer para que finalmente no retirara la denuncia? -Sí, por eso merece la pena hacer este trabajo que no siempre está bien visto. Pero lo cierto es que a veces las víctimas renuncian a persistir en la denuncia por razones económicas. Esto se da sobre todo entre las mujeres inmigrantes. Además, todas las mujeres sufren lo que se ha dado en llamar el síndrome de Estocolmo doméstico. La dependencia emocional es muy grande. Una mujer con orden de alejamiento vino a preguntarme si podía visitar a su marido en la cárcel. Por supuesto, le dijo que no podía hacer eso. Y me consta que no ha vuelto con él. A veces alegan, también, que los hijos quieren vivir con su padre. Es un tema muy doloroso y hay ocasiones en que hemos tenido que aplazar declaraciones porque no están en condiciones de enfrentarse a la situación. Y todos, todos los días vemos casos. Es terrible. -León cuenta con un juzgado específico de violencia de género, pero mantiene parte de la carga ordinaria de los juzgados de instrucción. ¿Debería dedicarse exclusivamente a esta materia? -El juzgado de instrucción número cuatro está muy sobrecargado y mi opinión es que es necesario un juzgado exclusivo, aunque haya sido rechazada recientemente su creación por el Congreso de los Diputados. Mi opinión es que debería crearse, a la vista de la sobrecarga de trabajo que tiene y de la repercusión social del problema de la violencia de género en nuestra ciudad. Insisto en que creo que se está haciendo mucho en León y que existe mucha colaboración por parte de las fuerzas de seguridad. -¿Qué otras necesidades detecta en León para afrontar el problema de la violencia de género? -Ampliar el personal de la oficina de víctimas es muy necesario. No debe quedar vacío el puesto cuando la funcionaria va de vacaciones o está de baja y se necesitarían más psicólogos y trabajador social. Es importantísimo que desde el momento que lleguen al juzgado las víctimas estén atendidas; de lo contrario, es el fiscal quien tiene que ocuparse. Por otro lado, es importantísimo que las ayudas económicas a las víctimas se tramiten con más rapidez por cuanto este es uno de los problemas de que algunas no persistan en las denuncias. Hay mujeres que viven en una situación precaria, con hijos y sin trabajo y necesitan ayuda. -¿Qué porcentaje de agresores se conforman con la pena? -Desconozco el porcentaje exacto, pero bastantes. El juzgado les ofrece una rebaja de un tercio de la condena, en caso de que reconozcan los hechos y se conformen con la pena asignada. -¿Y los que no ingresan en prisión a cambio de un curso de rehabilitación? -La suspensión de la pena privativa de libertad a cambio de someterse a programas formativos, laborales o educativos (artículo 83 del Código Penal) es potestad de los jueces. Además tienen que cumplir los requisitos del artículo 81, es decir, ser delincuentes primarios, cumplir con la responsabilidad civil y que la privación de libertad no sea superior a dos años.