León es la provincia española que más causas aporta a la consagración colectiva de 498 religiosos el próximo día 28 en Roma
La Iglesia recupera su memoria histórica con la beatificación de 59 mártires leoneses
El cardenal José Saraiva Martins presidirá el domingo día 28 la ceremonia de beatificación de 498 mártires españoles de la Guerra Civil y de los años que la sucedieron. La Iglesia recuperará la memoria histórica de sus represaliados en la consagración más numerosa de cuantas se hayan celebrado en el Vaticano desde que Juan Pablo II popularizara la distinción de beato como «el gran signo de esperanza» que constituye el testimonio de los mártires. Las dos diócesis de la provincia aportan 59 leoneses a este funesto listado de hombres y una mujer fallecidos «durante la persecución religiosa de los años treinta del pasado siglo XX», argumenta en el relato martirial de esta causa colectiva. Son los nacidos en la provincia -44 en total- y otros 14 religiosos y un laico que, aunque originarios en algunos casos de otros territorios, desarrollaron su actividad pastoral en León o se formaron en las diócesis de León o Astorga Muchas en una Según los datos recabados por este periódico, 11 de las 23 causas comenzaron antes de 1960. La más antigua de ellas es de 1948 y otras cuatro se tramitaron en 1959. Las 12 restantes fueron estudiadas por primera vez entre 1963 y 1992. Aunque la mayoría de las ponencias fueron entregadas individualmente a la Congregación de las Causas de los Santos de Roma, poco a poco se han ido unificando hasta quedar en un expediente colectivo que consagrará a casi tantos mártires como los beatificados hasta hoy. León es la provincia española que mayor número de mártires aporta a este proceso, seguida de Burgos (55), Palencia (51), Gerona (33) y Asturias (25). La mayor parte de los futuros beatos tenían entre 20 y 30 años en el momento de su muerte, aunque también hay víctimas jovencísimas. Todos ellos fueron ejecutados en 1936. «Las represiones políticas tienen víctimas. Sólo las persecuciones religiosas tienen mártires», argumenta la conferencia episcopal. «Dieron su vida durante la persecución religiosa de los años treinta del pasado siglo XX» RELATO MARTIRIAL PARA LA BEATIFICACIÓN