| Análisis | El balance |
El orgullo de ser de la UME
Todavía es joven y en periodo de formación. Sin embargo, sus creadores ya dan una palmadita en la espalda a los soldados que han acudido en ayuda de la sociedad y no dudan en hablar de éxito
José Javier Muñoz Castresana y Ángel Villalba, durante la inauguración
«Al margen de comentarios u opiniones ha sido una buena idea la creación de la UME». Estas eras algunas de las palabras que pronunciaba ayer el subdirector general de Cooperación y Defensa Civil, José Javier Muñoz Castresana, en el transcurso de la inauguración de esta jornada que también puso de manifiesto la confianza que el Gobierno ha puesto en este contingente a la hora de hacer frente a catástrofes de todo tipo. Por si a alguien le queda alguna duda, las razones para la creación de la Unidad Militar de Emergencias hay que buscarlas «en la demanda creciente de seguridad y bienestar por parte de los ciudadanos a los poderes públicos», explicó el general de Brigada del Ejército del Aire, eso sin contar, que era necesario un contingente capaz de hacer frente a todo aquello que no pueden abordar las comunidades autónomas, con competencias en materia de Protección Civil. La UME nace con proyección internacional, dejó claro también Muñoz Castresana, que afirmó que «da un plus de coherencia» a la participación de España fuera de nuestras fronteras. Ayer fue tiempo también de hacer balance, corto, dado que la UME aún es muy joven y está en periodo de formación. Sin embargo, sus creadores están satisfechos y orgullosos del trabajo desempeñado por los más de 1.500 hombres y mujeres que ya forman parte de la UME, más de 300 en el batallón leonés. Incluso en aquellas misiones en las que aún no tienen plena capacidad. Tanto es así que, hasta los ciudadanos dan muestras de gratitud.