Asegura que la banda y el Gobierno «comparten la alegría» de verle declarar

El CNI está «atento» al desembarco en Perejil que promueve un senador marroquí para el 10 de diciembre Alcaraz mantiene ante el juez que Zapatero es «el embajador de ETA»

Medio centenar de personas congregadas gritaron su apoyo al presidente de la AVT

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C. Calvar Alfonso Torices - madrid madrid
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El CNI permanece «atento» ante la convocatoria del senador marroquí Yahya Yahya, muy conocido por su rechazo a la españolidad de Ceuta y Melilla y de los peñones e islotes africanos, de desembarcar el próximo 10 de diciembre en Perejil para emular la toma del islote que protagonizaron varios militares marroquíes en julio de 2002. El ministro de Defensa, José Antonio Alonso, aseguró este jueves que España responderá al envite en función de cómo evolucionen los acontecimientos. «Nuestros servicios de información están atentos a lo que pueda haber, si es algo que tiene importancia o no la tiene», explicó en Madrid el responsable de Defensa al ser preguntado sobre la estrafalaria convocatoria del político magrebí, que ya protagonizó una manifestación e intentó forzar su detención en la frontera de Melilla durante la reciente visita de los Reyes a la ciudad autónoma. «Dependiendo de cómo evolucionen los acontecimientos, ajustaremos nuestro comportamiento», subrayó Alonso. Yahya Yahya animó a participar en su asalto a la población de las ciudades «ocupadas» de Ceuta y Melilla. La convocatoria llega en un momento frío para la relación entre los dos países, después de que Marruecos retirara el 2 de noviembre a su embajador en Madrid, Omar Azziman, en protesta por la visita de don Juan Carlos y Sofía a las dos plazas africanas. Desde entonces, ha habido alguna muestra de distensión pero el diplomático magrebí sigue sin regresar a España. El impulsor de la marcha preside la Comisión de Amistad Hispano-Marroquí y es un viejo conocido de las autoridades españolas. El 6 de diciembre encabezó las protestas en el paso fronterizo melillense de Beni Enzar e intentó llegar hasta la aduana española con una bandera marroquí. El presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Francisco José Alcaraz, dijo ayer a la salida de la Audiencia Nacional que ETA y el Gobierno «comparten la alegría» por verle declarar como imputado en la sede del tribunal central antiterrorista. Alcaraz, acompañado por parte de su junta directiva, por tres abogados y por medio centenar de incondicionales, que no pararon de jalearle prestó declaración ante el magistrado Ismael Moreno, que le investiga por un delito de calumnias e injurias al Gobierno. Fue unos instantes después de que algunos de los acompañantes, mezclados con una decena de ultraderechistas del Frente Nacional, mantuviesen una pequeño forcejeo con la Policía, que no les permitía atravesar el cordón policial de seguridad que rodeaba los juzgados. El juez abrió las diligencias penales el mes pasado a raíz de la querella presentada por la Asociación de Abogados Demócratas por Europa (Adade). El presidente de la AVT, en un interrogatorio de diez minutos en el que se negó a contestar a los acusadores, admitió que todas las frases y fragmentos de discurso que le atribuyen los querellantes, entre ellas la afirmación de que el presidente del Gobierno es «el embajador» de ETA, «son mías». «Me he ratificado, lo he dicho, lo he reconocido y lo sigo manteniendo», enfatizó. El listado de afirmaciones polémicas, la mayoría lanzadas en público durante las ocho grandes manifestaciones organizadas contra el Ejecutivo, se completa con otras como: «el presidente tiene asumido el discurso de ETA»; «está fomentado el chantaje de ETA»; «hace tiempo que habla, siente y padece como los propios terroristas»; o «es indignante que encontremos a Gobierno y partidos afines defendiendo a terroristas». Alcaraz, en su descargo, explicó al juez que las afirmaciones las hizo en el contexto del proceso de diálogo con ETA, que, «como víctima, he expresado lo que siento», que «alguna de las declaraciones son metáforas». Pero el tono conciliador se quedó en el despacho del juez. En cuanto salió a la calle Génova, donde medio centenar de personas con camisetas de apoyo gritaban «Alcaraz somos todos» y «Rubalcaba jódete, aquí estamos otra vez», mostró su convencimiento de que «el Gobierno estará compartiendo alegrías con los terroristas, los separatistas y el brazo político de ETA» por verle entrar en la Audiencia Nacional. «¿Qué es lo próximo que me tiene preparado el Gobierno?», se preguntó.

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