La Comisión de Agricultura desarrolla un reparto basado en el aumento de las hectáreas y la bajada de las subvenciones
La UE eliminará los derechos históricos y abrirá la PAC a más cultivadores
Los ministros de Agricultura de la Unión Europea han escenificado el primer paso para liquidar el actual sistema de ayudas a través de la Política Agraria Común. El denominado «chequeo médico» de la PAC afectará directamente a más de trece mil beneficiarios leoneses, titulares de derechos históricos, que verán cómo en las próximas campañas -la UE quiere aplicar esta corrección desde el 1 de enero del 2009- los ingresos que perciben por este concepto comienzan a reducirse. El catálogo de ayudas europeas se definirá por territorios, por regiones, en vez de mantener los criterios actuales de reparto basados en las ayudas asignadas a los cultivadores. El nuevo reparto que prepara la Unión Europea dará con una situación inédita en el campo leonés: habrá más hectáreas de cultivo que derechos. Los celebran los agricultores que llegaron al sector después de la última reforma, la del Pago Único, para los que se abre el abanico de las ayudas PAC, o que eran titulares de una cantidad reducida de derechos, y lo lamentan los grandes perceptores de las subvenciones o aquellos que disfrutaban la asignación de derechos históricos y mantienen la actividad agraria. Si las propuestas fijadas en los borradores siguen su curso, la recepción de ayudas se eliminará de forma total para los agricultores que pierden dinero por ser titulares de derechos históricos y han abandonado cualquier tipo de actividad en el campo. Este censo supera en cuatro mil al censo de beneficiarios de la PAC en León que son agricultores o ganaderos profesionales. La regionalización en el reparto del dinero de la PAC se traduce en una reducción notable de las cantidades que perciben hasta ahora los agricultores de regadío de la provincia leonesa que contaban con derechos históricos, principalmente los cultivadores de maíz o remolacha, que contaban con las aportaciones más altas. La UE ve más razonable igualar todas las ayudas con la simple operación matemática de repartir el dinero destinado a un territorio entre las hectáreas cultivadas. Esta medida da cobertura a la liberalización de barbechos y tierras de retirada, auspiciada por Europa para acabar con las situaciones de escasez de producción ante la creciente demanda de cereales. La intervención de estos productos agrícolas quedará también suspendida, salvo en aquellas zonas donde sea precisa por la escasez del género. La entrada de nuevos beneficiarios al reparto de la tarta de las ayudas europeas, que no recibirá un incremento presupuestario, explica en parte la reducción del dinero que va a percibir cada explotación leonesa. La modulación identifica el recorte de las ayudas directas para financiar otras políticas relacionadas con la economía agraria. Las reformas de la política agraria común que ayer comenzaron a gestionar los ministros europeos tienen un denominador: más hectáreas, menos derechos; es decir, liberalización.