La Policía vuelve a golpear a los grupos de apoyo a ETA en Vizcaya La Fiscalía pide que se suspenda un acto de ANV Rajoy acusa a Zapatero de jugar a su antojo con la ley de partidos

Publicado por
Melchor Sáiz-Pardo - madrid a.t. | madrid colpisa | madrid

Creado:

Actualizado:

La Comisaría General de Información de la Policía volvió a golpear ayer a los grupos de apoyo a ETA en Vizcaya, tres meses y medio después de la última operación contra la violencia callejera en la provincia. Los agentes detuvieron a ocho radicales acusados de varios actos de violencia callejera y se incautaron de material para fabricar explosivos. La operación, coordinada por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande Marlaska, tuvo lugar entre las 1.30 y las 5 horas de la madrugada en las localidades vizcaínas de Markina y Ondarroa y en pueblo guipuzcoano de Escoriaza, justo en el límite entre las dos provincias. Efectivos de la Brigada Provincia de Información de Vizcaya, apoyados por funcionarios de Guipúzcoa y Álava, capturaron en Markina a Estebe Gandiaga, de 20 años; Borja Oregi, de 22; Eneko Ostolaza, de 25, y a los hermanos Urko y Ainhoa Pagoaga, de 23 y 20 años respectivamente. Zaloa Zenarruzabeitia, de 19 años, y Eneko Etxaburua, de 18 años, fueron detenidos en Ondarroa, mientras que en la localidad de Escoriaza fue arrestado Iban Etxebarria, de 21 años. Según informó el Ministerio del Interior, «este grupo es el presunto responsable de la mayoría de los actos de kale borroka cometidos en la comarca vizcaína de Lea-Artibai» en los últimos meses. Entre las acciones que se les imputa está la quema del coche del presidente de la gestora de Ondarroa, el peneuvista Félix Aranbarri, en octubre de 2007; el ataque con artefactos incendiarios contra varias entidades bancarias, el juzgado de paz y el batzoki de esa misma localidad en agosto del pasado año; el sabotaje en diciembre contra un repetidor de Retevisión; o el lanzamiento de tres cócteles molotov contra juzgado de paz de Markina en septiembre del 2006. Algunos de los detenidos ya tenía antecedentes policiales. Zenarruzabeitia, Pagoaga y Oregi fueron detenidos el 27 de diciembre por la Ertzaintza tras penetrar a la fuerza en el 'batzoki' del PNV de Lekeitio. Por su parte, Ostolaza ya había sido capturado por la Guardia Civil en marzo del 2005 por participar en cinco sabotajes, aunque quedó en libertad provisional. El fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, solicitó hoy al juez Baltasar Garzón que «adopte las medidas cautelares precisas» para «prohibir» el acto electoral convocado por Acción Nacionalista Vasca (ANV) el sábado en las instalaciones polideportivas del Edificio Europa de Vitoria. El Ministerio Público, que también reclama que se ordene a la Policía y a la Guardia Civil informar sobre cualquier hecho relacionado con la convocatoria, justifica su petición de suspender el evento ante la posibilidad de que se repitan los supuestos delitos que se cometieron en una convocatoria similar de ANV el pasado 12 de enero en Pamplona. En aquel mitin, la alcaldesa de Hernani y miembro del partido bajo sospecha, Marian Beitialarrangoitia, pidió una aplauso para los dos terroristas detenidos por seis días antes por la Guardia Civil acusados del atentado de la T-4, Martín Sarasola e Igor Portu. El máximo responsable de la Fiscalía señala que en Pamplona «se produjeron comportamientos ilícitos». Mariano Rajoy acusó ayer a Zapatero de haber jugado con la ley de partidos a su «antojo» y haber dañado con ello la credibilidad y la legitimidad del Estado de Derecho en la lucha antiterrorista. El presiente del Partido Popular señaló que el intento de ilegalización de ANV y PCTV llega tarde y demuestra que su formación tenía razón cuando denunciaba su identidad con Batasuna y reclamaba al Gobierno que impidiera su participación en los procesos electorales celebrados durante esta legislatura. Rajoy, que participó en el IV Congreso Internacional sobre Víctimas del Terrorismo, reprochó al Gobierno que durante los meses que duró el «proceso de paz» flexibilizara la vigencia de la ley «en aras a determinadas circunstancias políticas», como si fuese lo «normal». «No es tolerable que de un día para otro un 'hombre de paz' vuelva a ser un delincuente, que la izquierda aberzale pase a ser Batasuna, que quien chantajeaba al Estado de Derecho con una huelga de hambre ya no requiera medidas humanitarias; lisa y llanamente -insistió- no es tolerable». En idéntico tono crítico, lamentó que el PSOE se negara a revocar la resolución parlamentaria que respaldó el diálogo del Ejecutivo con ETA. A su juicio, con ella se mantiene viva la esperanza de los «criminales» de obtener lo que persiguen si perseveran en el terror. Y se comprometió a, si llega a ser presidente del Gobierno, promover una declaración institucional para que el Congreso manifieste la «voluntad inequívoca» de la democracia de no negociar. «Estoy convencido de que todos, incluso los que tomaron decisiones lamentables, se van a apuntar a lo que quiere todo el mundo», concluyó.

Cargando contenidos...