El presidente del Gobierno también se compromete a equiparar sus sueldos con los de los hombres
Zapatero promete 1,2 millones de empleos para mujeres en la legislatura
Para conseguir sus objetivos solicita la implicación de empresarios y sindicatos PP y PSOE se d
El presidente del Gobierno tuvo que improvisar un mitin a la entrada del hotel
El presidente del Gobierno y candidato del PSOE a la reelección, José Luis Rodríguez Zapatero, se comprometió ayer a crear en la próxima legislatura 1.200.000 empleos para las mujeres, con lo que la tasa del paro femenino caería del 11 al 9%. Se marcó asimismo el objetivo de alcanzar la equiparación con los sueldos de los hombres en el mismo puesto de trabajo. En un multitudinario acto con más de 2.000 mujeres en un hotel de Sevilla, que empezó con una hora de retraso, Zapatero se mostró convencido de que estas iniciativas se alcanzarán en los próximos cuatro años, unas metas que requerirán la implicación de empresarios y sindicatos para garantizar la igualdad en la negociación de los convenios. «No es asumible ni aceptable que una mujer cobre un 29% menos que un hombre por el mismo trabajo», apostilló. El candidato socialista a la reelección se comprometió también a que de los dos millones de empleos que prevé crear en la próxima legislatura si el PSOE gana las elecciones, 1,2 millones serán para las mujeres. El acto comenzó con una hora de retraso porque Rodríguez Zapatero improvisó un mitin en la calle para centenares de mujeres que no pudieron entrar al salón donde se celebró el encuentro con el presidente. A pie de calle afirmó que «ha llegado el tiempo de la igualdad» y se ofreció a trabajar para que «nadie esté discriminado». Sostuvo que la equiparación de hombres y mujeres es «el alma de la democracia». Una vez en el hotel sevillano, mantuvo que la progresiva incorporación de las mujeres al mercado laboral permitirá a España «crecer económicamente y mejorar las políticas sociales». Esto situará al país, dijo, «entre los países con más riqueza, desarrollo y bienestar». A su juicio, la discriminación «no sólo se basa en los salarios» y garantizó que trabajará para garantizar la igualdad de oportunidades, «la mejor medida para avanzar hacia la equidad retributiva entre sexos» ya que al final revierte «en una mayor igualdad en todos los sentidos». Y en contraposición a la «política de discriminación de la derecha», definió los tres principios que le «motivan» para desarrollar su tarea en el Gobierno: «ante el machismo, implacable; ante la discriminación, inflexible; y por la igualdad, incansable».