Francia condena a 30 años a Susper por intentar asesinar a un gendarme
Un tribunal especial antiterrorista condenó este miércoles en París al ex dirigente de ETA Ibon Fernández Iradi, «Susper», a 30 años de prisión por el asesinato frustrado a tiros del gendarme Gérard Larroudé el 28 de noviembre de 2001 en el Béarn (suroeste de Francia). El militar, acribillado por nueve balazos, permaneció una semana en coma inducido al borde de la muerte. El antiguo jefe del aparato militar aprovechó el último turno de palabra para reiterar que su organización mantiene la mano tendida con la finalidad de encontrar una solución dialogada al conflicto vasco. Tras cinco horas de deliberación a puerta cerrada, los siete magistrados profesionales que han juzgado desde la semana pasada la agresión más grave de un etarra a un miembro de las fuerzas de seguridad francesas hicieron suya la petición fiscal. Los 30 años van acompañados de una medida que garantiza el cumplimiento íntegro de, por lo menos, los primeros 20 años. Como «Susper» ingresó en prisión en diciembre de 2003, sólo a partir de 2023 tendrá derecho a disfrutar de beneficios penitenciarios como remisión de condena, tercer grado o libertad condicional. La pena va acompañada de la prohibición definitiva de residir en Francia. Se trata de la condena más fuerte impuesta hasta la fecha por la justicia francesa a un militante de ETA con ciudadanía española. El matiz obedece a que desde 1990 purgan condenas perpetuas tres vascofranceses del comando Argala, el más mortífero en los anales de ETA, que fueron juzgados en París por los crímenes cometidos en España.