«El 9-M ganarán el diálogo y la convivencia y serán derrotadas la mentira y la crispación», dice el candidato socialista
Zapatero promete situar a León «en el centro de España» si gana las elecciones
Norberto/Ramiro
Zapatero convirtió anoche a León, su tierra, en la plataforma de lanzamiento de su campaña electoral ante un pabellón de deportes abarrotado por siete mil personas (otras mil quedaron fuera) y bajo las consignas de «buscar lo mejor para el mayor número de personas» y lograr que el 9-M ganen «el diálogo y la convivencia y sean derrotadas la mentira y la crispación». Dijo que su candidatura está basada en «ganas de futuro para España» y la del PP en «nostalgia del pasado». El presidente del Gobierno y candidato socialista se presentó como un leonés que ha servido durante cuatro años «con responsabilidad y humildad» y se despidió dando gracias a su tierra, «porque todo lo que soy en la vida pública lo soy gracias a León». «No vamos a perder el 9-M» ?dijo como broche final? «porque no os voy a fallar». José Luis Rodríguez Zapatero hizo balance de los frutos emblemáticos que la provincia leonesa ha recogido en sus cuatro años de estancia en La Moncloa: 30.000 empleos, el Inteco, el Centro Nacional de Denuncias, el Centro del Carbón del Bierzo para desgranar «lo que queda por hacer». A continuación, el candidato socialista subrayó que en los próximos cuatro años «me propongo que León siga creando empleo, siendo referencia nacional en centros de investigación y desarrollo avanzado y, sobre todo, que esté situada en el centro de España porque va a tener las mejores infraestructuras que podemos imaginar y soñar». Zapatero puso como aval de sus promesas los «pasos» dados en los últimos cuatro años: «Un aeropuerto de primera, como el de cualquiera de las grandes ciudades de este país, que va a tener una gran terminal» y, en el mes de abril, la adjudicación de las obras de la nueva estación para preparar la entrada de la alta velocidad». «Tengo muchas ganas de llegar cuanto antes a León en la alta velocidad, a León, al Bierzo y a Galicia», añadió. Antes de entrar de lleno en la política estatal, el presidente del Gobierno prometió a su tierra que, tras el 9-M, «no vais a tener que envidiar a ningún territorio de España, ni en infraestructuras, ni en centros de desarrollo ni creación de empleo». El candidado a la reelección recalcó que España ha vivido en los últimos cuatro años, porque «hemos trabajado sin descanso», «el mayor crecimiento económico de la democracia, el nivel más bajo de paro, las pensiones más altas y las infraestructuras que nunca conocimos». Destacó la mejora en la calidad de vida de las personas con la Ley de Igualdad y la Ley de la Dependencia, los avances en derechos individuales. «Señor Rajoy: este país no está en decadencia», dijo en la primera alusión a su principal opositor. « Los españoles, agregó, «elegirán el 9-M entre el pesimismo de Rajoy y mi confianza en España». Zapatero acusó al Partido Popular de haber convertido a ETA y «al España se rompe» en sus únicos argumentos como oposición en cuatro años, siendo «desleal hasta más no poder en la lucha contra el terrorismo», por lo que sentenció que «quien se va a romper tras el 9-M es el PP». También achacó a sus contrincantes improvisar con la economía al llegar las elecciones porque «no han hecho ni una sola propuesta en cuatro años» e ironizó con el «fichaje de última hora» de Pizarro, «que a la primera de cambio recibió un baño como el que le dio ayer Pedro Solbes» en alusión al debate entre ambos candidatos. «Ganó quien cree que con la economía no se puede mentir ni manipular». Aseguró Zapatero que, frente al discurso catastrofista del PP, España tiene «una economía fuerte» que por primera vez ha superado a Italia en la renta per capita y se propone como objetivo superar a Francia porque «tenemos por delante cuatro años de progreso, de más cohesión y más integración». Y subrayó que la finalidad de mantener el crecimiento económico es «hacer más políticas sociales», aumentar las pensiones mínimas a 850 euros para las personas con cónyuge a cargo y a 700 para quienes están solas, aumentar 2,5 veces la inversión en investigación y conceder 250.000 becas más. En un mitin que estuvo marcado por algunos momentos de tensión por las protestas de trabajadores de Justicia y del Ayuntamiento de León, Zapatero señaló que «queremos llegar al nivel de prestaciones sociales de los países más avanzados, que curiosamente ahora tiene que dar marcha atrás en algunas cosas». El 0,7% en cuatro años Zapatero subrayó también que su gobierno ha defendido «principios y valores en el mundo» sin someterse «a nadie, ni a los más poderosos» y «trabajando para que España sea en los próximos cuatro años el país entre las potencias más grandes que dedique el 0,7% por ciento a cooperación» al desarrollo. El candidato socialista, que estuvo rodeado por jóvenes en las gradas de preferencia, como es costumbre, ofreció en el campo de la educación respaldo a la escuela pública y a la formación del profesorado y puso como meta la necesidad de que el 80 por ciento de los jóvenes realicen una formación superior a la obligatoria. Durante el mitin también rentabilizó la ayuda de 2.500 euros por nacimiento aprobada en julio del año pasado como una medida «real» de apoyo a la familia tras acusar a la derecha de «hablar mucho de la familia pero no hacer nada por ella». Tuvo también mensajes para la mejora de las condiciones de los trabajadores autónomos y recordó su «compromiso permanente de apoyo con todas las administraciones de León y Castilla y León».