Cree que la niña prueba que se ocupará de las personas y no de las «civilizaciones y los planetas»
Rajoy asegura que a España le conviene que gane el PP las elecciones el domingo
El PP organizó un mitin al estilo fallero con mucha pólvora en la plaza de toros de Valencia
La plaza fue una fiesta. En la noche valenciana clamaban los altavoces con el himno de la Comunitat, rayos láser proyectaban caprichosas figuras de colores sobre el público, carretas de molinillos estrellados giraban por encima de los tendidos, los cañones del foso vomitaban papelillos azules, las banderitas se agitaban furiosas, mientras los fuegos artificiales dibujaban en el cielo las siglas del PP y el lema de la campaña. El ambiente fallero inundaba de olor a pólvora el recinto taurino y sus aledaños atestados de gente. Así fue como Mariano Rajoy y la cúpula de su partido en Valencia celebró, por anticipado, de la deseada victoria electoral.«Trabajamos para que la gente sea feliz», les había dicho el candidato antes de concluir su intervención en la que proclamó la oportunidad de su éxito. «Le conviene a España que yo gane las elecciones», afirmó. El candidato optó por humanizar su mensaje y empleó un formato novedoso para su discurso, que improvisó, micrófono en mano, rodeado de un grupo de chicas a las que dejó intervenir en varias ocasiones. Los publicistas del PP se han apresurado a diseñar unas camisetas con el lema Soy la niña de Rajoy , que lucían un grupo de niñas que rodearon al candidato. El recurso también había sido utilizado en el acto de la mañana en Teruel. Fue allí donde el presidente del PP dijo que «esa niña es imparable, tiene sentimientos, es feliz y es la que va a ganar las elecciones». En un nuevo rizar el rizo, el candidato explicó después a los periodistas en Valencia que la tan mentada infante se llama «Victoria Esperanza. Victoria de Victoria y Esperanza de Victoria». A él le gusta utilizar la metáfora porque cree que así apela a los sentimientos de su electorado al mismo tiempo que consigue presentar de una manera comprensible su programa electoral y demuestra que se ocupará de los problemas «de las personas con cara y ojos», mientras dice que Zapatero sólo se ha ocupado «de las civilizaciones, los planetas y los territorios». El grito de que «la niña se llamará Victoria» el día 9 de marzo fue el más repetido por los oradores de la noche antes de que una de las jovencitas que acompañaban al líder en el escenario proclamara que ése también era su nombre y que cumplirá 18 años el domingo cuando votará a Rajoy. Optimista pero todavía con los pies en la tierra, el candidato se mostró cauto ante los periodistas de la caravana electoral. Se declaró «contento» con la marcha de la campaña electoral pero reconoció que, a pocas horas de que se abran las urnas, no hay un claro ganador de las elecciones. Mariano Rajoy «Esa niña es imparable, tiene sentimientos, es feliz y es la que va a ganar las elecciones»