Han votado 12.727 electores ausentes, lo que supone una participación del 41% sobre un censo de 30.940 personas
El voto de los leoneses en el extranjero crece un 13% y alcanza cotas históricas
Más de 20 personas repartidas en varias mesas iniciaron ayer el escrutinio de los votos del exterior
La participación en las elecciones generales del 9-M por parte de los leoneses que residen en el extranjero ha sido histórica. Desde 1986, fecha en la que se reconoció por primera vez el derecho a voto a los españoles ausentes, ninguna convocatoria había suscitado tanto interés. De un censo de 30.940 personas, votaron un total de 12.727, lo que supone que cuatro de cada diez leoneses ejercieron su derecho a sufragio desde el exterior. En la convocatoria del 2004, hasta entonces la de mayor intervención por parte del electorado ausente, enviaron su papeleta 8.066 leoneses. Por tanto, en los actuales comicios la participación ha aumento un 13,02% -ha pasado del 28,08% del electorado al 41,1%- y un 36,6% el número de electores. La Junta Electoral Provincial, constituida en mesa electoral, escruta desde las nueve de la mañana de ayer estos votos para incorporar los resultados al escrutinio general, circunstancia que se producirá hoy, según avanzó ayer el secretario de este órgano, José Santamarta. El protocolo que se sigue para contar y anotar estos votos tiene más pasos que en las elecciones del domingo, puesto que a la apertura de sobres y la anotación de los resultados en este caso hay que comprobar previamente la identificación del elector a través del certificado de inscripción en el censo electoral, paso que sustituye a la entrega del DNI en una votación ordinaria. El escrutinio de los sufragios para el Senado también es especialmente lento por la lectura de las listas abiertas. Asimismo, una gran parte de los votos son nulos porque llegan sin el correspondiente certificado, por lo que el desenlace definitivo se producirá esta tarde. El PSOE, a tenor de los primeros resultados conocidos -2.595 votos escrutados hasta la una de la tarde-, calcula que ha sido apoyado por tres de cada cuatro electores, según avanzó el secretario provincial del partido, Miguel Martínez. No obstante, los resultados no variarán el desenlace electoral en León: el PSOE se queda con tres diputados y tres senadores y el PP con dos diputados y un senador. Alrededor de 22 personas trabajan en la verificación de estos votos. Entre los sobres que manejan hay remites de lugares tan remotos como Nueva Zelanda, Pakistán, México y Venezuela. Ha sido especialmente llamativa la alta participación registrada en Francia. El esfuerzo que supone ejercer el voto desde el extranjero -hay que inscribirse previamente, conseguir las papeletas y enviar a España el sobre por correo o a través de la embajada- es enormemente valorado por los partidos, pese a que en esta ocasión no tendrá ninguna trascendencia electoral. La única ocasión que el voto de los leoneses ausentes ha decidido un escaño fue en las elecciones autonómicas del 2003, cuando el PSOE logró un procurador por muy pocos sufragios. «Con estos votos nos jugamos la honrilla», bromea la concejala socialista en Villaquyilambre y diputada provincial Manoli Ordás. Voto con esfuerzo Desde 1986, fecha en la que se reconoció el derecho a voto en el exterior, ninguna convocatoria ha suscitado tanto interés. Hoy votan cuatro de cada diez ausentes. Hace doce años, la mitad