El presidente francés, que está respaldado por Merkel, tuvo que revisar a la baja su proyecto
España apoya a Sarkozy en su idea de la Unión para el Mediterráneo El presidente fue recibido con aplausos en la cumbre
El plan original pedía un presupuesto para la relación entre los países de la ribera y del norte de África
JOCK FISTICK
Nicolas Sarkozy ha tenido que revisar a la baja su proyecto de Unión Euromediterránea, que este jueves, respaldado por Angela Merkel, el presidente francés presentó por primera vez a sus homólogos europeos, en los primeros momentos de la cumbre de Bruselas. Los planes originales de Sarkozy, ampliamente publicitados durante su campaña electoral, pretendían establecer una relación privilegiada, con apoyo institucional y presupuestario específicos, entre los socios europeos de la ribera mediterránea y los del norte de África, hasta Turquía. El proyecto era visto también por su promotor como una alternativa a los propósitos de adhesión de Turquía a la UE, que ni el presidente francés, ni la canciller alemana, desean. De inmediato, los planes de Sarkozy despertaron recelos entre diversos Estados miembros. España, que había liderado el denominado Proceso de Barcelona, iniciado en 1995 y que disfrutaba por ello desde entonces de una posición diplomática envidiable en él, observó con inquietud discreta la iniciativa francesa a la que, sin embargo, terminó plegándose en septiembre del año pasado. Pero Berlín, y Londres en menor medida, no estaban dispuestos a facilitarle a París una plataforma de semejantes potenciales. Angela Merkel declaró hace ya meses que semejante plan no podría ir adelante bajo las premisas de una adscripción reducida de socios europeos al plan y financiación comunitaria. Sarkozy y ella alcanzaron finalmente un acuerdo sobre el proyecto el pasado día 3, que recibía su «bautismo europeo» en el Consejo, pero ya como propuesta franco alemana. En su nueva formulación, la Unión para el Mediterráneo, nombre que España querría ver inscrito junto al de Proceso de Barcelona o Eumed, como reconocía el secretario de Estado en funciones, Alberto Navarro, estará abierta a todos los socios europeos y no tendrá más dotación presupuestaria que la ya prevista en el mecanismo. «Concebimos la Unión para el Mediterráneo -decía Navarro- como una etapa más en el Proceso de Barcelona, que ha dado lugar ya a infinidad de iniciativas conjuntas con los países asociados de la ribera sur». Concepto de igualdad España apoya el concepto de partenariado, de igualdad, entre los socios europeos y los de la ribera sur, y considera positiva también la idea de lanzar una serie de proyectos de gran impacto (depuración de ciertas zonas muy contaminadas del Mediterráneo, acceso a aguas potables, inmigración, colaboración en energías renovables) que figuran en el documento franco alemán (dos páginas) y que constituirán el núcleo de la cumbre que reunirá a los socios comunitarios con los que constituyen el objetivo de esta iniciativa los próximos 13 y 14 de julio, en París. La institucionalización del Proceso de Barcelona, con la creación de un secretariado restringido de una veintena de personas, tampoco parece desacertado a Madrid, que observa sin embargo con pesimismo la posibilidad de una presidencia bicéfala -norte y sur-, por la inviabilidad, ya demostrada, de que Israel llegue a ostentarla en su momento, y en representación de países que no lo reconocen. Existen reticencias entre diversos Estados miembros a la creación de ese secretariado, así como a cualquier redistribución de los fondos Meda, asignados al Proceso de Barcelona. El alcance de la Unión para el Mediterráneo ha sido claramente limitado por la canciller Angela Merkel, quien manifestaba mismo que «se trata, en lo esencial, del mismo mecanismo de Barcelona, aunque bajo presidencia francesa de la UE (el segundo semestre de este año), adquirirá una dimensión diferente» de corte político. El presidente José Rodríguez Zapatero, recibió ayer en Bruselas la felicitación de sus homólogos europeos por su victoria en las elecciones. En su primer viaje al exterior tras los comicios, Zapatero ha participado en una reunión de los socialistas europeos y en la primera jornada de la cumbre de la UE, que, entre otros asuntos, analiza la propuesta de Unión para el Mediterráneo. En el primero de esos foros, Zapatero fue recibido con aplausos, mientras que en el segundo la enhorabuena se la han trasladado de forma individual varios jefes de Estado y de Gobierno presentes. En la foto, con Sarkozy. | efe