Los nacionalistas celebraron el Aberri Eguna en medio de una crisis tras los resultados electorales
El PNV pide a Zapatero un pacto sin rebajas sobre el autogobierno vasco
El lehendakari señala que Euskadi «no es ni será nunca una parte subordinada de España» EA
El lehendakari, Juan José Ibarretxe, saluda durante la celebración del Aberri Eguna ayer en Bilbao
El acuerdo con el presidente Rodríguez Zapatero sobre el autogobierno «sin rebajas» y la defensa del derecho a decidir de los vascos marcaron los discursos del presidente del PNV, Íñigo Urkullu y del lehendakari Ibarretxe en el Aberri Eguna o Día de la Patria vasca. Una jornada que evidenció la sima abierta en el seno del Gobierno autonómico. Así, EA reprochó a sus socios su escaso compromiso con la «hoja de ruta» del lehendakari y rechazó la oferta de nuevo Estatuto «a la baja» del partido de Urkullu. Un año más, el PNV concentró a sus militantes en la Plaza Nueva de Bilbao bajo el lema Porque queda mucho por hacer. Las palabras pacto y acuerdo sobrevolaron sobre los discursos tanto del presidente del partido, Íñigo Urkullu, como del lehendakari barretxe que, por un día, aparcó su tono más soberanista y la amenaza de consulta unilateral si el presidente del Gobierno no atiende su exigencia de que sean los vascos quienes decidan su futuro. El líder del PNV, Íñigo Urkullu, no ocultó su desazón con los malos resultados de las elecciones generales pero hizo una lectura en positivo y tras el triunfo del PSOE anunció la apertura de «una nueva etapa» y ofreció un pacto con Rodríguez Zapatero. Tras manifestar «alto y claro» la disposición de su partido «a la negociación», Urkullu instó al presidente del Ejecutivo en funciones a que aclare «si él quiere el acuerdo, si va a estar a la altura de las circunstancias, si vamos a escuchar de su boca algún sí sincero a los planteamientos legítimos que hacemos desde Euskadi». «Hasta ahora sólo ha dicho no -añadió- y queremos empezar a escuchar sus síes en vez de condiciones, sus síes al respeto a la voluntad de la ciudadanía vasca, voluntad como ejercicio ratificatorio de un acuerdo». «Si hay posibilidades de acuerdo, si el PSOE y Rodríguez Zapatero entienden y admiten que este pueblo tiene derecho a un acuerdo singular, si podemos romper el bloqueo político en el que este pueblo lleva instalado demasiado tiempo, si podemos volver a dar un nuevo paso de gigante en el autogobierno, ahí estaremos», señaló el presidente del PNV. que avanzó su voluntad de firmar ese nuevo pacto «sin complejos» y a pesar de las advertencias en sentido contrario lanzadas por ETA, su socio en el Gobierno vasco y Eusko Alkartasuna o ELA, el sindicato mayoritario en Euskadi. Juan José Ibarretxe señaló por su parte que Euskadi vive el momento de «dar un salto cualitativo como pueblo, un paso adelante». Rechazó de plano las interpretaciones de quienes mantienen que los resultados del 9-M, en los que el PNV fue ampliamente derrotado por el PSE, sitúan al País Vasco a las puertas del cambio y aseguró que «si alguien cree que la personalidad del pueblo vasco se va a diluir dentro de la personalidad del pueblo español, está equivocado» porque, dijo, «Euskadi no es ni será nunca una parte subordinada de España». Ibarretxe se comprometió a empeñar todo su esfuerzo en lograr una formulación democrática de la capacidad de decisión de la sociedad vasca. «Os doy mi palabra de que haré lo que esté en mi mano para que 2008 sea el año del desbloqueo», finalizó.