Llamazares cree «una burla» que no se permita a IU formar grupo con ERC
El coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, afirmó ayer que sería «una muestra de sectarismo y una burla» que la Mesa del Congreso de los Diputados, que se constituirá el próximo 1 de abril, no consintiera a su formación formar grupo parlamentario conjunto con ERC. Ambos partidos cumplen uno de los requisitos exigidos para tener grupo propio, sumar cinco diputados, pero por sólo tres centésimas no alcanzan el segundo, que es tener el cinco por ciento de los votos de toda España. Llamazares señaló que «en toda tierra de garbanzos, 4,97 es 5». Su formación, que logró dos diputados en las elecciones del pasado 9 de marzo, quiere sumarlos a los tres de Esquerra y crear un grupo «técnico», que podría llamarse «de las izquierdas», a pesar de que con los nacionalistas catalanes no les une ninguna similitud «ni ideológica ni política». IU, que cosechó casi un millón de votos el 9 de marzo, lamenta que el PSOE no esté por la labor de flexibilizar el reglamento. En este momento, les falta un 0,03 por ciento de votos, que sólo sumarán si pactan con otra formación, como NaBai o el BNG. El dirigente de IU expresó en TVE su respeto hacia todas las fuerzas que formarán parte del grupo mixto, pero marcó distancias con ellas. A su juicio, ese millón de votos «debe dar un plus a Izquierda Unida en el Parlamento, y tiene que ser motivo para una actitud abierta». Llamazares también criticó que el PSOE no les ayude a formar grupo en el Congreso pero facilite que CiU lo haga en el Senado mediante el «préstamo» de algún representante, «prácticamente saltándose el reglamento» de la Cámara Alta. Fuentes de IU tacharon de «hipocresía política» esa actitud. Respuesta de Blanco De puertas hacia fuera, el PSOE alega que no puede hacer nada que no permita la legislación que rige el funcionamiento de la cámara. Su secretario de Organización, José Blanco, explicó que «sólo desde el cumplimiento del reglamento se podrán constituir los grupos» e insistió en que su partido «no tiene ninguna posibilidad de hacer nada» porque no tiene «mayoría suficiente en el Congreso para interpretar las normas».