Homenaje a los peregrinos brasileños anónimos
Filomena Acuña, Herrera, Salgueiro y Clauri Alves da Silva
«Recorrer el Camino de Santiago fue alcanzar una meta que completó mi vida y existencia y que después de ello me acompaña en todos los momentos de mi vida y me da fuerza». Quien así se expresa es Paulo Milgres Junior, miembro de la Asociación de Cofrades y Amigos del Camino de Santiago de Sao Paulo, cuyos miembros recibieron ayer una placa con la que la Junta de Castilla y León rinde homenaje a los peregrinos brasileños. Paulo Milgres, de 63 años de edad, soporta gustoso el sol que de invierno sólo tiene el nombre de una de las cuatro estaciones. Rozando los 25 grados, Paulo Milgres relata a Ical la «fuerza» que el Camino le da cada día en un momento para él ciertamente delicado: «Hace tres años descubrí que tenía cáncer de próstata y huesos, y el Camino es una gran energía para suplementar esto». Lleva sobre el pecho la Cruz de Santiago, que la muestra orgulloso, porque «es un símbolo para continuar». A su lado se encuentra Luis Teófilo Andrade. De 64 años, hace cuatro que realizó parte del Camino, desde O Cebreiro hasta Santiago. «Me encontraba mal del corazón, y pese a ello pude completar ese tramo del Camino». Tanto Paulo como Luis Teófilo son parte del medio centenar de miembros de la asociación.