Reclama contención en los salarios y al Gobierno una política fiscal que sea austera
El Banco de España rebaja al 0,1% el crecimiento en el segundo trimestre
Advierte de que la demanda interna está bajando mientras la inflación sigue al alza
Solbes augura más problemas para la economía si se mantiene el incremento del precio del petróleo
La crisis es y será aún más larga e intensa de lo que se había previsto hasta ahora. Ese es el análisis que se desprende del último Boletín Económico del Banco de España, publicado este miércoles y que revela que el Producto Interior Bruto (PIB) habría crecido sólo un 0,1% en el segundo trimestre respecto al primero, con un incremento interanual a cierre de junio del 1,8%. Un verdadero frenazo causado -según la institución- por una desaceleración internacional más acusada de lo esperado y que podría prolongarse «hasta bien entrado el 2009». Tras el empeoramiento generalizado, añade el organismo, se encuentran una demanda interna claramente a la baja -lastrada principalmente por el ladrillo- y un notable deterioro del empleo y la inversión. El Banco de España destaca también la pérdida de confianza de las familias, que han pasado a consumir mucho menos, así como el recorte de la inversión de las empresas. En este escenario, el instituto emisor pide a los agentes sociales contención en los salarios y al Gobierno una política fiscal austera así como el mantenimiento a capa y espada de la estabilidad presupuestaria. La institución añade que a pesar de la notable pérdida de dinamismo del mercado de trabajo, los salarios continuaron aumentado, reflejando el repunte del salario medio pactado en los convenios colectivos (un 3,5% interanual más en junio). Así, asegura, el incremento del coste por trabajador y el encarecimiento de las materias primas (sobre todo del petróleo) «configuran un escenario de tensiones de precios». Riesgo de efectos indirectos Incluso advierte que «podrían estar empezando a producirse efectos indirectos». Y carga contra las cláusulas que garantizan el IPC en los sueldos de las que dice que «aumentan la probabilidad de que la subida de los precios se trasladen a los salarios el año que viene, dificultando el ajuste de la economía». El mensaje al Gobierno incluye la vital importancia de las eventuales medidas de carácter estructural, en particular las referentes al mercado de trabajo, que «pueden ayudar a limitar la pérdida de empleos».