Augura que la tendencia económica cambiará «en un tiempo razonable» pese a los pronósticos del PP
Zapatero suaviza la crisis y anuncia un crecimiento del 3% para el 2010
El jefe del Ejecutivo insiste en que la economía española «resiste mejor» que la del resto de la UE
Zapatero durante la rueda de prensa posterior al Consejo Extraordinario de Ministros
José Luis Rodríguez Zapatero restó ayer trascendencia al impacto de la crisis económica y a las dificultades gubernamentales para encontrar aliados parlamentarios en estos primeros compases de su segundo mandato. Admitió que España atraviesa «una situación de estancamiento, de frenazo económico», pero que no es comparable con las dificultades que atraviesan otros países de la Unión Europea. También minimizó la soledad política del Gobierno y se mostró convencido de que volverá a contar con aliados parlamentarios para tener una legislatura tan «fecunda» como la anterior. El jefe del Ejecutivo utilizó ayer una estrategia similar a la que puso en práctica en el 35 Congreso del PSOE de 2000, el que le aupó al liderazgo del partido y en el que arengó a los socialistas con un optimista «no estamos tan mal». Ahora vino a decir lo mismo: la economía española «resiste mejor» que los países de la zona euro los embates de la crisis, una palabra que como es su costumbre no mencionó a lo largo de toda su comparecencia. En su lugar, recurrió a eufemismos como retraimiento, dificultades, frenazo o estancamiento, pero nunca crisis, porque cree que admitir su existencia tiene un efecto desmoralizante entre los ciudadanos, según ha admitido cuando se le ha preguntado por esta elipsis. Recuperación Rodríguez Zapatero, tras la reunión extraordinaria del Consejo de Ministros que ayer aprobó un amplio paquete de medidas económicas, aventuró que habrá una recuperación «en un tiempo razonable», si bien no se arriesgó a dar fechas concretas, pese a que el Gobierno baraja que en el segundo semestre de 2009 se producirá un cambio de tendencia y que en 2010 volverán a crecer las tasas de crecimiento económico en torno al 3%. El jefe del Ejecutivo aprovechó para pasar factura a los pronósticos agoreros de la oposición sobre la entrada en una recesión porque, «pese a lo que algunos dijeron», España no ha tenido «decrecimiento» económico, a diferencia de países más desarrollados como Alemania, Francia o Italia.