La deuda obliga a ampliar o reducir el capital social o bien disolver la empresa
Los trabajadores, en una imagen de archivo, en una de las asambleas en la que se aprobó el ERE.
Las pérdidas acumuladas que se reiteran en los últimos ejercicios de Antibióticos abocan a la empresa ante soluciones de carácter quirúrgico que van a tener, en todos los casos, carácter mercantil. Con una deuda seis veces mayor al capital social, las alternativas están contadas. Las consecuencias de las pérdidas acumuladas a 31 de diciembre del 2008 se genera un patrimonio neto negativo y por tanto inferior a la mitad del capital social.
La Ley de Sociedades Anónimas obliga a que los administradores convoquen junta general en el plazo de dos meses para que adopte el acuerdo de disolver la sociedad a no ser que se incremente el capital en una medida adecuada; la tercera opción sería una reducción de capital -"algo que los italianos de Sir Fidia ya han hecho en alguna ocasión-" acorde a las circunstancias que relacionan y diferencian patrimonio y cuenta de resultados.
De no adoptarse una de estas tres soluciones, cualquier intereasado podrá solicitar la disolución de la sociedad. Los administradores ya han recibido confirmación del accionista sobre su compromiso de restituir la situación patrimonial y de mantener el apoyo financiero a la actividad y producción de la empresa. Según se resuelve dentro del informe de gestión, los administradores han formulado las cuentas anuales de Antibióticos bajo el principio de empresa en funcionamiento al considerar que a corto plazo se obtendrá apoyo financiero necesario desde el accionista para mantener las operaciones y a medio y largo plazo la aplicación de medidas de gestión e innovación tecnológica que permitirán que la sociedad genere los beneficios suficientes para mantener el equilibrio financiero que se precisa para una gestión continuada. El gran esfuerzo inversor de la compañía en los ejercicios anteriores y las pérdidas acumuladas ocasionan un déficit de tesorería haciendo necesario acudir a fuentes de financiación del grupo, aumentando su carga y originando una situación de creciente endeudamiento. Antibióticos SA participa en proyectos europeos, nacionales y comunitarios de los que espera recibir financiacioón por parte de las administraciones públicas.
Durante el 2008 su producción viene marcada por la adaptación del mercado de los distintos productos que se fabnrican en la planta de León. Se aprecia un incremento notable en productos como el betacaroteno, en caldo de fermentación, que experimentó un crecimiento porcentual del 125% en relación a las cantidades fabricadas en el año anterior; la penicilina se redujo en un 9,11%; la acilasa perdió un 36% de la producción y el licopeno creció cerca del 28%.
La factoría empeña su esfuerzo en adecuar el producto final a las características y a las necesidades de los clientes con el objetivo de fidelizar a los compradores de los productos que elabora la factoría leonesa.