Rajoy: «Ganan la Justicia y los vendedores de tila porque hay algunos muy nerviosos»
El líder opositor exhibe su satisfacción por la decisión sobre Camps en una causa «inquisitorial»
Mariano Rajoy irradiaba este lunes felicidad. La sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Valencia supone un auténtico balón de oxígeno para el presidente del Partido Popular. De puertas afuera, porque por fin se ha quitado de en medio, al menos por unos meses, un asunto que eclipsaba su labor de oposición. De puertas adentro, porque ya tiene material para callar a aquellos que cuestionaban su estrategia pasiva en el caso Gürtel. «Han ganado la justicia, el sentido común y los vendedores de tila porque hay algunos que están de los nervios -"dijo irónico-"; muchas felicidades, Camps».
En apenas una semana las cosas han dado un giro de 180º para el presidente del Partido Popular. Primero fue la dimisión del tesorero Luis Bárcenas, una marcha largamente ansiada por los cargos populares que veían cómo las investigaciones judiciales avanzaban a toda máquina hacia su imputación sin que el afectado o el propio Rajoy movieran un dedo. Ahora ha desaparecido para una larga temporada la losa que pesaba sobre el presidente de la Comunidad Valenciana, a quien el líder opositor respaldó sin ambages desde el primer día.
«¿Y ahora qué digo yo? -"remarcó triunfal en una intervención ante la Junta Directiva del PP de Galicia-". En realidad, quien tendría que hablar era la Inquisición que hemos vivido a lo largo de medio año». Los magistrados de la sala de lo civil y lo penal del TSJV han proporcionado una suculenta munición a la teoría elaborada por la dirección popular sobre una supuesta campaña de desprestigio orquestada desde las filas socialistas y gubernamentales para aniquilar a la oposición.