Reportaje | mateo balín
El negociador con carta blanca
El embajador Nicolás Martín Cinto se sirvió de su red de contactos en Somalia
Los 47 días de negociación para liberar el atunero Alakrana han corroborado que Nicolás Martín Cinto es el hombre clave sobre el terreno. El embajador español en Kenia, a donde llegó en 2006 para tutelar los intereses españoles en «el cuerno» de África, se ha valido de su red de contactos en Somalia para solucionar el rescate. Viajó desde Nairobi a Mogadiscio el día siguiente del secuestro; negoció en persona con los clanes locales, los amos de la piratería; atrajo al débil Gobierno provisional somalí para que intercediese en el momento oportuno; y llamó a los piratas para instaurar la calma cuando amenazaron «con matar de tres en tres» a los marineros.
A 6.000 kilómetros de Madrid y ajeno a la presión política y mediática que exigía premura, el diplomático supo medir los tiempos de la negociación y fijar un único objetivo: no importa el cuándo, sino el cómo. En este mes y medio Nicolás empleó la estrategia que ya utilizó en la liberación del Playa de Bakio .