Por primera vez, la feria infantil se incluye en el calendario oficial de la Junta. Los más pequeños tocarán el barro, la lana o la paja
Los oficios tradicionales en Val de San Lorenzo.Es la mejor ocasión para conocer oficios tan tradicionales y, a la vez, tan olvidados como la cestería, alfarería, elaboración de tapices o de joyas tradicionales y, por supuesto, de mantas. La Feria de Artesanía de Val de San Lorenzo desafía a las nuevas tecnologías y demuestra que las manos son la clave para muchos de los artículos necesarios para vivir cada día. ?? nuria gonzález
Elaborando una manta en Val de San Lorenzo.jesús f. salvadores
Castañuelas, barriles de vino, mantas, alfombras, calcetines de lana, tapices, platería, bolillos, ligas maragatas, seda pintada, jabones, bordados de velos... Así, hasta un sinfín de artículos elaborados a mano y siguiendo el rito más tradicional se podrán ver este fin de semana, con demostraciones incluidas, en la Feria de Artesanía de Val de San Lorenzo. A la cita también acudirán artesanos agroalimentarios que mostrarán la riqueza de la despensa leonesa. Queso, chocolate, miel, mermeladas o licores harán las delicias de los visitantes.
Bajo el sugerente título de «Artesanías Tradicionales de las Comarcas Leonesas» y bajo la tutela de la etnógrafa Dª Concha Casado Lobato, el Val volverá de nuevo a reunir a los auténticos artesanos que continúan en activo. Tanto el Ayuntamiento de Val como su junta vecinal apuestan por la autenticidad más que por la cantidad. Bajo esta premisa serán unos sesenta artesanos los que se den cita en la feria.
Una de las características esenciales de esta feria, que auna la riqueza cultural de León, reside en las demostraciones en vivo que ofrece, lo que permite conocer de cerca los oficios más tradicionales así como los instrumentos empleados para la elaboración de los diferentes artículos y los métodos de trabajo.
Una cita en la que tienen especial relevancia los niños y, por este motivo, el Ayuntamiento de Val de San Lorenzo organiza una feria paralela para ellos, con demostraciones y talleres, de forma que puedan conocer y adquirir la cultura de la artesanía tradicional. Un evento que, por primera vez este año, está incluido en el calendario ferial de la Junta. El objetivo es que desde la infancia tomen conciencia de todo lo concerniente a la riqueza de las diversas artesanías de la provincia y que sus manos toquen el barro, la lana, la paja, el centeno o el mimbre.
Sin duda alguna que lo que distingue a Val de San Lorenzo es su dedicación a la artesanía textil que se conoce desde hace, al menos, tres siglos. A mediados del siglo XVIII había en este pueblo 81 fabricantes de paños. La crisis textil del primer tercio del siglo XIX se deja sentir entre los tejedores del Val, así como en otros lugares del viejo Reino de León y de Castilla. Los tejedores de este pueblo intentan superar esta crisis dedicándose a la fabricación de mantas, técnica que aprenden en las fábricas de Palencia. En la primavera del año 1858 fueron expuestas las seis primeras mantas tejidas en este pueblo. Y así comienza una nueva era. Las mantas traspasaron fronteras, primero las de León, en la Exposición Regional de Lugo (1896) y, más tarde, las de España, en la Exposición Internacional de París (1900), dónde recibieron importantes reconocimientos. En 1920 un grupo de setenta y tres vecinos forman una comunidad de bienes e instalan la primera fábrica con maquinaria moderna, destinada a cardados e hilados de lana, conocida como La Comunal, todavía en funcionamiento. Adquieren también, ese mismo año, el edificio conocido como El Batán, que hoy alberga un museo que recoge la historia del oficio textil que se convirtió en el impulso económico de la zona y que, hoy en día, algunos hoy han logrado conservar con mucho esfuerzo.
En la visita a Val de San Lorenzo no puede pasar desapercibida su iglesia que data del siglo XVI, con planta de cruz latina y ábside de tres paños.